El euro inició la jornada del 2 de febrero en Chile con una cotización promedio de 1.036,80 pesos, lo que representa un incremento del 0,29% en comparación con los 1.033,84 pesos de la sesión anterior, según informó Dow Jones. En el acumulado de los últimos siete días, la moneda ha registrado un alza del 0,3%, aunque en términos interanuales aún presenta una caída del 5,39%. Este cambio de tendencia en las últimas jornadas refleja una menor volatilidad en comparación con el último año, cuyo comportamiento ha sido más impredecible.
La moneda chilena, que desde 1975 utiliza el símbolo del peso ($) y es regulada por el Banco Central de Chile, proyecta una apreciación moderada frente al dólar para 2026, con un tipo de cambio estimado entre 820 y 880 pesos por dólar, según proyecciones de consenso de Bloomberg y analistas internacionales. Esta expectativa se sustenta en el giro político hacia la derecha en Chile, que favorece la confianza empresarial y la inversión privada, factores clave para la estabilidad del peso.
El precio internacional del cobre, principal exportación del país, sigue siendo un elemento determinante en la evolución del tipo de cambio. Bloomberg indicó que una recuperación sostenida en los precios del cobre podría impulsar aún más la apreciación del peso chileno, mientras que una caída rápida en los precios internacionales representaría un riesgo alcista para el dólar estadounidense frente a la moneda local.
Para 2025, diversos analistas y bancos de inversión estiman que el dólar podría cerrar en torno a los 840 pesos al final de 2026, siempre que se mantengan la estabilidad política y la implementación del programa de reformas. Si además la entrada de inversión extranjera supera las expectativas y el valor del cobre se mantiene alto, el tipo de cambio podría situarse entre 820 y 850 pesos por dólar.
Los expertos coinciden en que la volatilidad seguirá presente en el mercado cambiario, aunque la tendencia central señala hacia una apreciación moderada del peso frente al dólar en comparación con los niveles de 2024 y 2025.
El peso chileno es la moneda de curso legal en Chile desde 1975, retornando al uso del signo de peso ($) y bajo regulación del Banco Central, que controla la emisión monetaria. Desde su instauración en 1817 tras la independencia del país, el peso chileno adoptó en 1851 un sistema decimal, subdividiéndose en 100 centavos. Con el tiempo, la moneda ha sufrido cambios físicos y de denominación; actualmente se manejan monedas de 5, 10, 50, 100 y 500 pesos, siendo esta última la primera en ser bimetálica.
En 2009, se propuso la emisión de monedas de 20 y 200 pesos, pero el Congreso rechazó dicho proyecto. En 2017, se estableció la retirada de circulación de las monedas de 1 y 5 pesos. En octubre de 2018, el Banco Central anunció la retirada de las monedas de 100 pesos emitidas entre 1981 y 2000, para reducir su coexistencia con las monedas actuales, aunque aún permanecen en circulación.
Económicamente, Chile experimentó en 2021 un crecimiento del 11.7% gracias a una fuerte respuesta fiscal tras la pandemia, una de las recuperaciones más rápidas a nivel mundial. Esa expansión se sustentó en el consumo derivado del retiro de fondos de pensiones y apoyos fiscales.
No obstante, la recuperación del mercado laboral ha sido más lenta, y la inflación, impulsada por altas demandas, incrementos en los precios de materias primas y problemas en la cadena de suministro, ha afectado la economía. Esto ha llevado a que Chile registre su nivel más alto de deuda pública en tres décadas, alcanzando el 37% del PIB.