Un reciente análisis de investigación indica que muchos hombres sometidos a cirugía por cáncer de próstata podrían prescindir de la terapia de supresión hormonal sin afectar su supervivencia. El estudio, divulgado por la revista The Lancet el 26 de febrero, revisó datos de más de 6,000 pacientes en seis ensayos clínicos, y sugiere que, en la mayoría de los casos, la radioterapia postoperatoria sola es suficiente para reducir el riesgo de recurrencia.
La terapia hormonal, que bloquea la producción de testosterona para frenar el crecimiento del cáncer, generalmente se administra tras la cirugía, junto con la radioterapia. Sin embargo, los investigadores encontraron que conservar la radioterapia únicamente no compromete la supervivencia de los pacientes, quienes muestran tasas cercanas al 84% a 10 años y no experimentan beneficios significativos con la terapia hormonal de largo plazo.
El Dr. Amar Kishan, vicepresidente de oncología radioterápica en la Facultad de Medicina David Geffen de UCLA, señaló que omitir la terapia hormonal puede evitar efectos secundarios severos como fatiga, sofocos, disfunción sexual, aumento de peso, pérdida ósea y mayores riesgos cardiovasculares.
Aunque los niveles elevados de antígeno prostático específico (PSA) en algunos pacientes podrían justificar el uso de la terapia adicional, en general, los beneficios en supervivencia son mínimos en quienes mantienen niveles bajos de PSA tras la cirugía. El estudio sugiere que esa estrategia más personalizada permite reducir intervenciones innecesarias y mejora la calidad de vida.
El especialista agregó que estos hallazgos representan un avance en el tratamiento más inteligente y enfocado en el bienestar, permitiendo identificar qué pacientes realmente necesitan la terapia hormonal para obtener mejores resultados.
Para mayor información, la Sociedad Americana contra el Cáncer ofrece guías sobre el tratamiento de esta enfermedad en su sitio web.