Estudio revela que la pérdida de hielo en la Antártida superó la extensión de Los Ángeles en los últimos 30 años

02/03/2026 15:30 | 2 min de lectura

Estudio revela que la pérdida de hielo en la Antártida superó la extensión de Los Ángeles en los últimos 30 años

La pérdida de hielo terrestre en la Antártida durante las últimas tres décadas equivale a eliminar una superficie de 12,820 kilómetros cuadrados, aproximadamente diez veces la extensión de Los Ángeles, según un estudio reciente publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y realizado por científicos de la Universidad de California en Irvine. La investigación, que contó con la colaboración de la NASA, la misión satelital SAOCOM de Argentina y varias agencias espaciales internacionales, analiza el retroceso de los glaciares en diferentes regiones del continente, detectando un avance en un 77 % de la costa antártica y focos de retrocesos acelerados en zonas específicas. Los principales sectores afectados corresponden a la Antártida Occidental, la Península Antártica y áreas del este del continente, donde los glaciares han experimentado retrocesos de entre 10 y 42 kilómetros en 30 años. El glaciar Smith, en particular, perdió 42 kilómetros, mientras Pine Island retrocedió 33 kilómetros y Thwaites, 26. El promedio anual de pérdida de hielo en estos sectores fue de 442 kilómetros cuadrados. Los investigadores explican que gran parte del retroceso se atribuye a la intrusión de aguas oceánicas más cálidas, impulsadas por vientos que desplazan masas de agua a temperaturas superiores a la media. No obstante, en la costa noreste de la Península Antártica persiste un enigma, ya que se observa un retroceso sin evidencia concluyente de agua cálida en esa área, sugiriendo que otros factores aún por identificar afectarían el comportamiento del hielo. La actualización del mapa circumpolar del desplazamiento del hielo, lograda mediante el uso combinado de datos satelitales de diferentes países y radares de apertura sintética, representa un avance clave en el monitoreo de la región. El análisis también advierte que, aunque la mayor parte del continente mantiene estabilidad, la aceleración en el retroceso de ciertos glaciares puede tener efectos severos en el aumento global del nivel del mar si esa tendencia se extiende a otros sectores. Los expertos resaltan que comprender la diferencia entre zonas estables y áreas en retroceso es fundamental para mejorar las proyecciones climáticas futuras y validar modelos que predicen el impacto del derretimiento en el nivel del mar. Es importante destacar que, pese a la estabilidad en la mayor parte de la Antártida, las pérdidas en sectores vulnerables indican una tendencia preocupante que requiere vigilancia constante, ya que la expansión de estos retrocesos podría tener consecuencias significativas para el clima global.

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