El reciente informe del National Institute on Retirement Security (NIRS), publicado en 2026, revela que la mayoría de los trabajadores en Estados Unidos tienen niveles de ahorro muy por debajo de lo recomendado para su retiro. El análisis, que abarca a personas de 21 a 64 años, señala que la mediana de fondos acumulados en planes de contribución definida, como el 401(k), es de apenas 955 dólares, incluyendo a quienes no tienen saldo en estos instrumentos. Para quienes sí tienen ahorros, la cifra mediana sube a 40,000 dólares.
El estudio, respaldado en datos oficiales, muestra que el saldo promedio en cuentas de jubilación es de 93,229 dólares, aunque cuando se consideran solo a quienes poseen fondos, aumenta a 179,082 dólares. Sin embargo, la mayoría de los estadounidenses no alcanza las metas sugeridas por expertos, como las propuestas por Fidelity Investments, que recomiendan tener ahorrado el equivalente a su ingreso anual a los 30 años, tres veces el salario a los 40, seis a los 50, ocho a los 60 y diez veces para los 67.
Ningún grupo demográfico, ya sea por edad, género, raza o nivel educativo, logra cumplir con estas metas, lo que refleja un problema generalizado. El informe indica que hombres alcanzan aproximadamente el 19% de la meta, mientras las mujeres representan solo el 17%. Entre las diferentes etnias, los trabajadores asiáticos logran el 23% del objetivo, los blancos el 20%, y tanto afroamericanos como hispanos apenas alcanzan el 11%. En términos educativos, quienes tienen secundaria completa alcanzan un 10%, los titulados de asociado un 15%, los universitarios un 21% y quienes poseen posgrado llegan al 26%.
El análisis señala que el ahorro mediano en planes de contribución definida representa solo el 4% del objetivo ideal, aunque esa proporción aumenta al 41% si se considera el patrimonio neto. Entre quienes tienen saldo en sus cuentas, el porcentaje sube al 18%. El informe advierte que, incluso entre ahorradores, los fondos acumulados no son suficientes para cubrir el costo de vida en la jubilación.
El estudio resalta que los trabajadores jóvenes, de 21 a 34 años, están más cerca de sus metas, con un 21% de lo recomendado, en comparación con el 19% de los de 55 a 64 años. Sin embargo, ninguna franja etaria logra completar el monto sugerido para un retiro financiero estable.
La transición de sistemas de pensiones tradicionales a esquemas de contribución definida, junto con la falta de acceso universal a planes de ahorro, la volatilidad del mercado laboral y el incremento en empleos temporales o independientes, han dificultado la acumulación adecuada de fondos, señala el informe. Además, la baja participación en estos esquemas y la escasa incentivación por parte de las políticas públicas agravan la situación.
El NIRS advierte que la brecha en los ahorros puede derivar en una mayor dependencia de la Seguridad Social durante la vejez, poniendo en riesgo la estabilidad económica de los hogares y la sostenibilidad del sistema de pensiones. Por ello, recomienda ampliar el acceso a planes de ahorro, fortalecer la educación financiera y mejorar las políticas públicas para incentivar la participación en esquemas de contribución definida. El seguimiento de estos indicadores será crucial para evaluar la efectividad de las medidas en los próximos años.
Ante el aumento en la esperanza de vida y el envejecimiento poblacional, la brecha entre los ahorros reales y las metas recomendadas podría ampliarse, exponen los expertos. La revisión periódica y adaptación de los instrumentos de ahorro son esenciales para mejorar las condiciones de jubilación futura. La problemática del ahorro insuficiente continuará siendo un tema central en el debate público sobre el bienestar financiero de los trabajadores en Estados Unidos, advierte el NIRS.