El gobierno federal de Estados Unidos comenzó el proceso de evaluación para ampliar la exploración y extracción de petróleo y gas en aguas offshore frente a California, en una iniciativa que podría permitir la primera emisión de permisos en estas áreas desde 1984. La Oficina de Administración de Energía Oceánica (BOEM), dependiente del Departamento del Interior, publicó en el Registro Federal un aviso que activa un período de consulta pública de 30 días, en el que gobiernos locales, estatales, tribales y ciudadanos pueden presentar oposición o apoyo a la propuesta.
Este estudio de impacto ambiental considerará la venta de derechos para explotar recursos en áreas situadas en el norte, centro y sur de la Plataforma Continental Exterior californiana. De concretarse, las primeras ventas de derechos podrían realizarse en 2027, principalmente en las costas del sur y centro del estado.
Actualmente, en las aguas federales frente a California operan 23 instalaciones de extracción de petróleo y gas natural, según datos de la Comisión Estatal de Tierras. De estas, 22 continúan activas y una se dedica exclusivamente al procesamiento. Sin embargo, la rentabilidad de varias instalaciones ha disminuido en los últimos años, generando dudas sobre futuras inversiones.
Desde 2021, la administración del expresidente Donald Trump ha promovido directrices para facilitar la exploración y explotación de recursos energéticos en tierras y aguas federales, buscando consolidar a Estados Unidos como líder mundial en energía, según declaraciones recopiladas por The San Diego Union-Tribune. El director interino de BOEM, Matt Giacona, reiteró que este proceso responde a un compromiso de evaluar de manera responsable los arrendamientos marinos y fortalecer la seguridad energética del país.
La iniciativa se da en un contexto de altos costos de gasolina en California, donde el precio promedio por galón superó los 4.64 dólares, comparado con los 2.98 dólares a nivel nacional, según la Asociación Automotriz AAA. La propuesta ha enfrentado resistencia política; diversos representantes han expresado su rechazo, destacando la oposición de comunidades costeras y grupos ambientalistas que consideran esencial proteger la costa y prevenir daños ecológicos.
En California, solo el 1% del crudo se produce mediante extracción en aguas federal, según un informe de 2021 de la Comisión de Energía estatal. La producción en aguas bajo jurisdicción estatal, que comprende las primeras tres millas náuticas desde la costa, incluye plataformas en Santa Bárbara y Huntington Beach, además del complejo de islas artificiales THUMS cerca de Long Beach.
A nivel estatal, entre 2011 y 2020, la contribución de instalaciones offshore a la producción total de petróleo fue aproximadamente del 6%. La exploración y explotación en aguas profundas aún están sujetas a debate, y una de las principales incertidumbres es si las empresas petroleras mostrarán interés en invertir en nuevas infraestructuras, considerando la rentabilidad y el costo de perforación. El experto Ed Hirs, de la Universidad de Houston, señaló que la existencia de permisos no garantiza inversiones inmediatas, ya que todo depende de si la extracción resulta económicamente viable.
El proceso de consulta pública y la publicación oficial de la iniciativa están disponibles en el sitio web de BOEM, marcando un nuevo capítulo en la política energética de Estados Unidos respecto a sus recursos offshore y su impacto en California.