El gobierno de Estados Unidos imputó formalmente al capitán del buque petrolero Marinera, anteriormente conocido como Bella 1, tras una persecución que duró varias semanas en el océano Atlántico. La acusación, presentada el 12 de febrero, señala que Avtandil Kalandadze enfrentará cargos por enarbolar falsamente la bandera de Guyana y por no obedecer órdenes de la Guardia Costera para detener el barco, cuando se dirigía hacia Venezuela.
Según la denuncia, Kalandadze intentó evadir la incautación colocando una bandera guyanesa en la embarcación, que en realidad no estaba registrada en ese país. Además, se le acusa de no acatar la orden de la Guardia Costera de detener la nave, que posteriormente cambió su nombre y solicitó protección de Rusia, con una bandera rusa pintada en sus costados y registrado en la base de datos marítima rusa.
La persecución culminó cuando las fuerzas estadounidenses abordaron y apresaron el buque el 7 de enero cerca del Reino Unido, tras una solicitud diplomática de Rusia para detener la persecución. La operación forma parte de los esfuerzos del gobierno de Donald Trump para tomar control de la industria petrolera venezolana, en el contexto de sanciones internacionales.
Tras la captura, Kalandadze y su tripulación fueron detenidos. La esposa del capitán, Natia Dzadzama, intentó sin éxito una revisión judicial en el Reino Unido para liberar a su esposo. La incautación de la nave se basa en su historial de transporte de petróleo iraní a grupos vinculados al terrorismo, en violación de sanciones internacionales.
Hasta la fecha, Estados Unidos ha intervenido en ocho embarcaciones relacionadas con el comercio ilegal de petróleo venezolano, que forman parte de una conocida 'flota fantasma' que transporta petróleo de Venezuela, Irán y Rusia alrededor del mundo. La organización marítima internacional asignó a la nave un número de identificación permanente OMI: 9230880.
Este caso refleja la intensificación de las acciones del gobierno estadounidense en medio de las sanciones contra Venezuela y las operaciones de patrullaje internacional para hacer cumplir dichas medidas, sin que aún haya respuesta oficial de la Casa Blanca o el Departamento de Justicia sobre esta acusación.