El presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, expresó que la iniciativa de censurar al presidente José Jerí carece de respaldo legal y representa una distorsión del sistema de separación de poderes. Sin embargo, afirmó que, si el Congreso decide avanzar en esa dirección, deberá aceptarlo y corregirlo en el futuro, dada la necesidad de reformas institucionales.
La sesión extraordinaria que abordará la censura a Jerí fue convocada para el martes 17 de febrero, tras la validación de las firmas de apoyo necesarias. Álvarez señaló que la posibilidad de censurar a un mandatario surge de una interpretación «forzada» que data de la época de Valentín Paniagua, cuando las mayorías parlamentarias eran frágiles y permitieron mantener una doble condición de congresista y jefe del Estado.
El funcionario explicó que en los sistemas presidencialistas o parlamentaristas, el jefe de Estado no puede ser parte del Congreso ni ocupar ambos poderes al mismo tiempo, por lo que dicha interpretación actual se considera irracional.
No obstante, Álvarez reconoció que la decisión política prevalecerá si hay los votos necesarios y resaltó que, en caso de aprobarse la censura, esto sentará un antecedente negativo y violatorio de la Constitución. Recordó que la vacancia, según la Constitución, es un mecanismo reservado para situaciones extremas en las que el mandatario comete delitos graves que impiden su continuidad en el cargo, y debe estar fundamentada en causales comprobadas.
El primer ministro defendió una postura restrictiva respecto a la vacancia, en contraste con la visión de algunos juristas que la ven como una herramienta discrecional del Congreso. Afirmó que permitir que la fuerza de los votos pueda destituir al presidente en cualquier circunstancia sería equivalente a un asambleísmo, lo cual no es compatible con un régimen presidencial o parlamentarista serio.
Sobre las investigaciones en curso contra Jerí, Álvarez recordó que el artículo 117 de la Constitución limita la acusación penal durante el mandato presidencial a delitos específicos, como traición a la patria o impedir elecciones. Para otros casos, las investigaciones deben esperar hasta el final del mandato, aunque se puedan iniciar pesquisas preliminares.
Respecto a la participación del presidente Jerí en la sesión de censura, el funcionario sostuvo que, desde un enfoque constitucional, no debería asistir, ya que un mandatario en funciones no debe ejercer el rol de congresista ni participar en procedimientos legislativos. Aunque puede votar en calidad de legislador, Álvarez consideró que no resulta apropiado, ya que quien ejerce la presidencia no debe actuar como parlamentario.
La sesión en la que se debatirá la censura a José Jerí tendrá lugar el martes a las 10:00 horas en el auditorio principal del Edificio Faustino Sánchez Carrión, ubicado en el Jirón Azángaro, en las inmediaciones del Parlamento, debido a que el hemiciclo principal del Congreso se encuentra en proceso de refacción. La convocatoria fue realizada mediante un pleno extraordinario solicitado en receso parlamentario, tras reunir las firmas necesarias para incluir en la agenda las siete mociones de censura presentadas contra Jerí. La sesión se centrará exclusivamente en este tema y será dirigida por la Mesa Directiva actual.
La participación de los congresistas será clave para definir el quórum y la validez de las decisiones en un momento crucial para el rumbo institucional y político del país.