
Los estudiantes de educación media y superior que cursan en instituciones públicas tienen derecho a acceder a los servicios médicos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Esto incluye consultas, análisis, medicamentos, cirugías, entre otros beneficios.
El seguro facultativo es válido durante todo el período en que el estudiante permanezca inscrito en cualquier institución pública en niveles de secundaria, preparatoria, universidad o posgrado, ya sea en modalidad presencial o en línea, sin importar su edad.
Para solicitarlo, es necesario contar con el Número de Seguridad Social (NSS) y ubicar la clínica del IMSS correspondiente a tu lugar de residencia.
El NSS es un identificador único de 11 dígitos que el IMSS asigna a cada afiliado. Este número es permanente e intransferible. Para obtenerlo si aún no lo tienes, puedes consultarlo a través del portal web del IMSS, la aplicación móvil, o acudir a alguna subdelegación del instituto.
El procedimiento para inscribirte en el seguro facultativo consiste en presentar tu constancia de NSS en la institución educativa, la cual gestionará tu incorporación al IMSS. Después, deberás acudir a la clínica asignada para dar de alta tu derecho y presentar la documentación requerida, que incluye comprobante de domicilio, dos fotografías tamaño infantil, identificación oficial (INE o credencial de estudiante), y en caso de ser menor de edad, estar acompañado por un adulto.
En la clínica verificará tus datos, te entregarán tu cartilla del IMSS y te informarán sobre el registro de consultas y servicios médicos. Este trámite garantiza que los estudiantes en instituciones públicas puedan acceder a atención médica durante su periodo de estudio, sin costos adicionales.