El Gobierno de Emiratos Árabes Unidos anunció este domingo el cierre de su embajada en Teherán y la retirada de todo su personal diplomático en respuesta a una serie de ataques con misiles y drones lanzados por Irán que impactaron en zonas civiles de Dubái y Abu Dabi. La decisión fue comunicada a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, el cual condenó los ataques como una amenaza a civiles y una destrucción de infraestructura clave.
Las agresiones, que afectaron instalaciones emblemáticas como el hotel Burj Al Arab, hoteles en Palm Jumeirah, aeropuertos, puertos, y la base naval emiratí Al Salam en Abu Dabi, generaron alarma y temor en la población local, además de provocar daños materiales en instalaciones civiles y estratégicas, incluyendo la refinería del puerto Jebel Ali, responsable del 60% de los ingresos de Dubai.
El ataque también impactó la base francesa Camp de la Paix, donde 900 soldados permanecen desplegados, causando daños limitados, y la base naval victimizada en Abu Dabi no reportó víctimas. Las autoridades francesas confirmaron que los daños en su infraestructura en la región fueron menores.
En un comunicado en redes sociales, la cancillería emiratí expresó que los ataques constituían agresiones que vulneran normas internacionales y ponen en riesgo la estabilidad regional. Como respuesta, el embajador y toda la misión diplomática en Teherán serán trasladados a Abu Dabi en las próximas horas. Además, Emiratos Árabes Unidos exigió a Irán que cese cualquier acción militar contra objetivos civiles y advirtió sobre la posibilidad de tomar medidas para proteger a su población.
El embajador emiratí en Irán calificó los ataques como una línea roja que pone en riesgo la estabilidad del Golfo, y afirmó que estos atentados no solo dañaron infraestructura económica y turística, sino también la vida de miles de civiles. La tensión en la región aumentó, mientras en Dubái las explosiones y alarmas antiaéreas interrumpieron la vida cotidiana, aunque la mayoría de los residentes mantiene la confianza en la recuperación de la ciudad.
El gobierno emiratí alertó sobre la posibilidad de nuevas agresiones, reforzando sus medidas de seguridad, y solicitó a la comunidad internacional condenar enérgicamente las acciones iraníes. La escalada de violencia en el Golfo ha llevado a Emiratos Árabes Unidos a romper relaciones diplomáticas con Irán, en medio de un contexto de creciente tensión regional.