El Ministerio de Educación de El Salvador destinó más de 13.8 millones de dólares en 2026 para fortalecer la alimentación de los estudiantes en las escuelas públicas mediante el Programa de Alimentación y Salud Escolar (PASE). Esta inversión busca garantizar que niños y adolescentes del sistema educativo público accedan a alimentos que apoyen su crecimiento físico y cognitivo, beneficiando a más de un millón de alumnos desde educación inicial hasta bachillerato. La compra de alimentos incluye 588,888 kilogramos de cereal de maíz, 30,330 bolsas de leche en polvo, 26,337 quintales de frijol rojo, 32,352 quintales de arroz oro, 12,660 sacos de azúcar cruda y 841,395 botellas de aceite vegetal, distribuidos a lo largo del año en más de 5,100 centros escolares y centros de atención a la niñez. La logística contempla almacenamiento en bodegas centrales ubicadas en Zapotitán, Santa Ana, San Rafael Cedros y San Miguel, garantizando la calidad y seguridad alimentaria de los productos. La iniciativa busca cubrir al menos un tiempo de comida diaria en las instituciones educativas, con el objetivo de prevenir la desnutrición, mejorar la asistencia escolar y potenciar el rendimiento académico. La FAO ha destacado los avances de El Salvador en la consolidación de una estrategia de alimentación escolar saludable y sostenible, centrada en ofrecer dietas equilibradas que favorezcan el desarrollo y el aprendizaje infantil. El plan alimenticio prioriza carbohidratos complejos, proteínas vegetales y micronutrientes esenciales, con alimentos como maíz, frijol, arroz y leche en polvo, que contribuyen a cubrir necesidades nutricionales diarias y reducir los niveles de desnutrición infantil. Expertos de la FAO sugieren complementar estos alimentos con educación alimentaria y la incorporación de frutas y verduras frescas cuando sea posible. El Ministerio de Educación enfatiza que invertir en nutrición en las escuelas es fundamental para el derecho a una alimentación adecuada, creando condiciones que permitan a los estudiantes crecer y aprender de manera saludable. Además, recomienda a padres y cuidadores incluir en las loncheras escolares alimentos variados y balanceados, evitando productos ultraprocesados, golosinas, bebidas azucaradas y frituras, para proteger la salud y mantener el rendimiento escolar en todas las etapas educativas, incluida la adolescencia. La meta es que los estudiantes tengan los nutrientes necesarios para mantenerse activos, concentrados y saludables durante toda su jornada escolar.