El Salvador atraviesa un momento estratégico en su comercio exterior, con un crecimiento sostenido en las exportaciones no tradicionales que supera a las cifras históricas de productos como café y azúcar. De acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR), estas exportaciones con valor agregado se consolidan como el principal motor de la expansión económica del país, señalando un cambio en su perfil exportador.
En 2025, las exportaciones salvadoreñas alcanzaron un valor de 6,429 millones de dólares, lo que representa un aumento del 1.9% respecto a 2024. En volumen, los envíos totales llegaron a 3,561 millones de kilogramos, con un incremento del 2.9%. Los sectores no tradicionales, que comprenden manufacturas con valor agregado, bienes creativos, plásticos, textiles especializados y servicios exportables, lideran esta tendencia. Según los datos del BCR, estas exportaciones sumaron aproximadamente 5,548 millones de dólares en 2025, creciendo un 5.6% en comparación con el año anterior y reflejando la diversificación del modelo exportador salvadoreño, que cada vez depende menos de productos básicos.
El dinamismo de las exportaciones no tradicionales se sustenta en varios sectores, siendo la industria textil la más destacada. Las camisetas y prendas de punto representan cerca del 7.7% del total exportado, evidenciando la competitividad del sector en la región. Además, los productos plásticos destinados al transporte y envasado también tienen una participación significativa, con aproximadamente el 4.9% del total, integrándose en una ola de manufacturas con mayor contenido tecnológico y de diseño.
A diferencia de las cifras físicas, otros segmentos como diseño, moda contemporánea, software y aplicaciones digitales están elevando el valor agregado de la canasta exportadora. Entre 2022 y 2024, El Salvador exportó unos 148.5 millones de dólares en bienes creativos, con el diseño concentrando casi la mitad del valor total, liderando la participación regional con un 46% del total centroamericano, según informó El Urbano.
Simultáneamente, las exportaciones de servicios han adquirido mayor relevancia, especialmente en áreas tecnológicas, software y tecnologías de la información. Hasta noviembre de 2024, El Salvador había exportado aproximadamente 25.2 millones de dólares en productos tecnológicos, con aumentos en componentes electrónicos y equipos de consumo tecnológico, indicó el BCR.
El patrón de destinos se diversifica, con Estados Unidos como principal comprador, con más de 2,086 millones de dólares en importaciones, mientras que países centroamericanos como Guatemala y Honduras también figuran entre los principales socios comerciales.
Este proceso de transformación en las exportaciones refleja una reconfiguración en la estructura productiva del país, que está dejando atrás su dependencia de bienes básicos para potenciar bienes con mayores contenidos tecnológicos, de procesamiento y diseño. Esta tendencia genera mejores salarios, nuevos encadenamientos productivos y oportunidades para las pequeñas y medianas empresas exportadoras, afirmó el BCR.