El oro cae a niveles históricos en 40 años y plantea preguntas sobre la desinversión

09/02/2026 10:30 | 3 min de lectura

El oro cae a niveles históricos en 40 años y plantea preguntas sobre la desinversión

El precio del oro sufrió en la primera semana de febrero su mayor caída en cuatro décadas, al desplomarse desde 5,594.82 dólares hasta 4,883.62 dólares por onza, pero logró recuperarse parcialmente en los primeros días de esta semana, acercándose nuevamente a los 5,000 dólares. A pesar de esta recuperación, el mercado permanece en vilo tras la caída del 9.5% en una sola jornada, la más severa desde 1983, lo que ha generado interrogantes entre los inversionistas sobre si es momento de desinvertir en este activo.

El desplome tuvo su origen en la anticipación a un anuncio del expresidente Donald Trump sobre la nominación de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal, lo que elevó las expectativas de una política monetaria más restrictiva. David Tuesta, presidente del Consejo Privado de Competitividad (CPC), explica que esta volatilidad se debe a la sensibilidad del mercado ante los cambios en la política de la Fed y las declaraciones del exmandatario.

Según Tuesta, aunque los movimientos cortoplacistas reflejan incertidumbre, la demanda estructural del oro y otros metales continúa respaldada por un crecimiento global estable y avances tecnológicos. El ritmo de crecimiento económico en Estados Unidos, de entre 2.5% y 3%, y la persistente relevancia de China, son factores que sostienen la demanda.

Destaca también que tecnologías emergentes como la inteligencia artificial impulsan la demanda por metales clave como el cobre, lo que mantiene una tendencia favorable a largo plazo. Sin embargo, el experto advierte que cambios severos en los precios de los metales podrían tener impactos económicos importantes, especialmente en países con alta dolarización y fondos de estabilización fiscal, como Perú.

El ciclo de los commodities no es eterno y una caída sostenida en los precios podría desencadenar salidas de capital, presión sobre el tipo de cambio y dificultades fiscales. Tuesta resalta que Perú, por su cercanía con las políticas monetarias estadounidenses, suele experimentar estos movimientos con cierto rezago, lo que puede afectar la inflación y el tipo de cambio.

Para el corto plazo, la perspectiva sobre los metales sigue siendo positiva, aunque con un crecimiento marginal esperado. La producción minera, aunque estable, ha tenido un valor de exportación superior al año pasado. En este contexto, el experto aconseja a los inversionistas mantener una cartera diversificada, incluyendo un porcentaje en metales y oro, según su tolerancia al riesgo.

Asimismo, Tuesta menciona que la plata, que se mueve en línea con el oro, puede ser una opción interesante para diversificar, ya que presenta una alta correlación entre ambos activos. Respecto a las criptomonedas, señala que su alta volatilidad requiere de paciencia y una visión a largo plazo; considera que invertir en criptoactivos debe hacerse con una estrategia basada en la confianza en la tecnología y en una postura de inversión a largo plazo, soportando las subidas y bajadas del mercado.

En conclusión, aunque los mercados de metales mostraron una caída significativa, la recomendación es mantener la diversificación y evaluar cuidadosamente el momento de invertir con base en la confianza y el horizonte de cada inversor. La moderación y la paciencia son clave en los activos de largo plazo, especialmente en un contexto de volatilidad global.

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