El origen y significado de la palabra ‘Therian’, fenómeno viral en redes sociales en América Latina

15/02/2026 12:00 | 3 min de lectura

El origen y significado de la palabra ‘Therian’, fenómeno viral en redes sociales en América Latina

El fenómeno de los therians, personas que se identifican profunda e involuntariamente con un animal, ha trascendido las comunidades digitales para instalarse en el espacio público de ciudades como Buenos Aires y Montevideo, generando controversia y debate sobre la identidad y la diversidad. Esta tendencia, popularizada a través de videos en TikTok e Instagram que alcanzan millones de reproducciones, refleja una creciente discusión social que va más allá de las subculturas, preguntando por los límites de la expresión individual.

En el último año, las redes han difundido contenidos que muestran a jóvenes desplazándose en cuatro extremidades, usando máscaras y colas de animales, en actividades conocidas como “quadrobics” por la comunidad therian. Además de memes y tutoriales, estos videos han provocado polémica tras incidentes como el mordisco de un therian a una menor en Buenos Aires, y encuentros masivos en plazas de países como México y Uruguay.

La exposición pública ha generado opiniones divididas: algunos defienden el derecho a la autoexpresión, mientras que otros cuestionan la convivencia en espacios compartidos. La identidad ‘therian’ deriva del concepto 'therianthropy', con raíces en términos griegos que significan ‘bestia’ y ‘ser humano’. Aunque en la mitología existen relatos de transformaciones entre humanos y animales, la noción moderna surgió en los años noventa, en comunidades digitales donde personas expresan identificarse, ya sea espiritual o psicológicamente, con animales no humanos.

Dentro del vocabulario de estos grupos, se denomina “teriotipo” a la especie con la que se sienten identificados, siendo los más comunes lobos, perros, zorros y felinos. Las expresiones públicas de esta identidad incluyen el uso de máscaras, colas y la realización de actividades físicas que simulan comportamientos animales, como correr o saltar.

Los practicantes aseguran que estas acciones no constituyen simple performance o disfraces, sino que representan una vivencia integral, muchas veces manifestada en rutinas físicas y en espacios públicos como plazas y parques. La mayoría de los therians son jóvenes que mantienen estas prácticas en contextos recreativos, en grupos de afinidad o durante eventos sociales.

La viralización en plataformas como TikTok ha sido crucial para la difusión, con tutoriales y videos que, si bien generan identificación, también despiertan burlas y desconcierto. En Montevideo, una convocatoria en esa red social llamó la atención de medios tras generarse una reunión en la Plaza Independencia. En Buenos Aires, la viralización de adolescentes con máscaras de lobos y zorros llevó a un aumento de debates y memes en redes sociales.

La visibilidad del fenómeno ha generado respuestas diversas: mientras algunos defienden su carácter inocuo y la importancia de respetar la búsqueda identitaria, otros cuestionan los límites en la normalización social, especialmente tras incidentes como el mordisco a una menor. La cobertura mediática ha contribuido tanto a la integración de estos grupos como a la circulación de prejuicios, en un contexto de rápida transformación cultural impulsada por la tecnología.

Es importante distinguir entre los therians y la comunidad furry. Los furries, que adquirieron presencia en los años ochenta en convenciones de ciencia ficción, participan de un fandom dedicado a animales antropomórficos, usando disfraces completos conocidos como “fursuits”. En cambio, la identidad therian es mucho más fragmentada, involuntaria y se centra en una profunda relación personal con una especie, sin la intención de representar personajes ficticios.

El fenómeno se ha replicado y amplificado gracias a la viralización digital, abriendo nuevas formas de socialización para quienes comparten esta identidad, pero también generando desconcierto e incomodidad en algunos sectores del público general. Algunos expertos consideran que este fenómeno no es nuevo, sino la proyección moderna de comunidades y experiencias que, antes de las redes sociales, permanecían en el ámbito privado.

Tags:
metepec