La Casa Rosada oficializó ante el Congreso de Argentina el envío del acuerdo de libre comercio firmado entre el Mercosur y la Unión Europea, con la finalidad de ratificarlo en el marco de las sesiones extraordinarias de febrero. Aunque aún no hay una fecha definida para su debate en la Cámara de Diputados, el gobierno busca ser el primer país de la región en aprobar el acuerdo.
Fuentes oficiales informaron que, en trabajo conjunto con la Secretaría Parlamentaria, el documento, que supera las 5.000 páginas traducidas a diversos idiomas, será publicado próximamente en el portal oficial. La decisión de acelerar el proceso responde a la expectativa de aprovechar ventajas comerciales, como la apertura de cuotas de exportación para productos como la carne, antes que otros socios regionales.
El proceso de ratificación también mostró avances en Brasil, donde el presidente Luiz Inácio Lula da Silva envió el acuerdo al Congreso nacional y llamó a las fuerzas políticas a aprobarlo «en el menor plazo posible». La Cámara de Diputados de Argentina, por su parte, comenzó a constituir las comisiones de Relaciones Exteriores y de Mercosur, que analizarán el tratado, con un plazo para definir los integrantes hasta este viernes.
El acuerdo eliminaría aranceles en más del 90% de las exportaciones del Mercosur hacia la Unión Europea y reduciría barreras para bienes industriales y tecnológicos. Desde el gobierno argentino, se destaca que el tratado conformará un mercado de más de 700 millones de personas, fortaleciendo la inserción internacional del país y aumentando la proporción del PIB mundial con lazos económicos en más del 30%. Además, se señala que casi la totalidad de las exportaciones agrícolas del Mercosur a la UE se beneficiarán con esta liberalización.
Mientras que el Parlamento Europeo aún espera que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea revea la compatibilidad del acuerdo con los tratados comunitarios—lo cual podría demorar hasta dos años—la Comisión Europea podría implementar medidas provisionales sin necesidad de la ratificación formal de la Eurocámara en ese momento. La expectativa general en Argentina es que la aprobación del acuerdo sea impulsada por el apoyo mayoritario en las cámaras legislativas, donde los bloques políticos han manifestado respaldo, salvo el peronismo, que analiza la creación de una comisión bicameral para evaluar sus impactos económicos.