El desplazamiento del polo magnético de la Tierra afecta la navegación y las telecomunicaciones

04/02/2026 07:01 | 2 min de lectura

El desplazamiento del polo magnético de la Tierra afecta la navegación y las telecomunicaciones

El polo norte magnético de la Tierra ha cambiado de ubicación, desplazándose más de 2,200 kilómetros desde su primera medición en 1831, y actualmente se dirige hacia Siberia a una velocidad de aproximadamente 35 kilómetros por año. Este fenómeno, que no se había considerado anteriormente de forma tan significativa, genera importantes implicaciones para sistemas de navegación global, redes eléctricas y telecomunicaciones.

El desplazamiento responde a la dinámica del núcleo externo de la Tierra, donde fluyen hierro líquido a temperaturas superiores a los 5,000°C, generando el campo magnético. A finales del siglo XX, esta deriva se aceleró notablemente, alcanzando velocidades de hasta 60 km/h, pero en las mediciones recientes, se ha observado una desaceleración sin precedentes.

Organismos como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y el British Geological Survey actualizan cada cinco años el modelo mundial de magnetismo (WMM), herramienta que orienta actualmente la navegación aérea, marítima y terrestre. La versión más reciente, WMM2025, lanzada en diciembre de 2024, incorpora mejoras que reducen el margen de error en la localización del polo magnético a solo 300 kilómetros en el ecuador.

Estas actualizaciones son fundamentales para mantener la precisión en sistemas GPS, especialmente en rutas polares o marítimas, donde un modelo desactualizado puede causar desvíos críticos. Además, cambios en el campo magnético incrementan la vulnerabilidad ante tormentas solares, que pueden generar corrientes geomagnéticas peligrosas para las redes eléctricas, como ocurrió en Quebec en 1989.

El nuevo modelo también identifica las llamadas “zonas de apagones magnéticos”, áreas cercanas a los polos donde las brújulas son menos confiables, información clave para planificar operaciones en áreas árticas y en misiones científicas.

Ciarán Beggan, geofísico del British Geological Survey, explicó que las causas del cambio en la velocidad y dirección del polo aún no se comprenden completamente, aunque se sabe que el debilitamiento del campo en Canadá y el fortalecimiento en Siberia influyen en su movimiento.

El desplazamiento del polo afecta directamente los sistemas de navegación y las infraestructuras relacionadas, por lo que seguir su evolución y actualizar los modelos predictivos resulta crucial para evitar riesgos en actividades estratégicas y en la protección de redes eléctricas. La próxima revisión del WMM está prevista para 2030, aunque podría adelantarse si se detectan nuevas anomalías en el campo magnético terrestre.

Tags:
metepec