El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) de España ha aprobado un incremento del 33% en el monto del reconocimiento médico obligatorio para los empleados de las centrales nucleares del país. Para el año 2026, el coste por evaluar posibles exposiciones a radiaciones ionizantes será de 160 euros, frente a los 120 euros de 2025. La adjudicación del nuevo contrato, por un monto de 138,7 mil euros a la empresa Vitaly Health, busca garantizar la vigilancia de la salud de la plantilla, conformada por 435 empleados en total, en un contexto donde España dispone de cinco centrales nucleares con siete reactores en operación.
Estos reconocimientos, que incluyen análisis clínicos, pruebas complementarias y exámenes específicos, son obligatorios debido a la exposición a riesgos laborales inherentes a la actividad nuclear, como la presencia de radiaciones, manipulación de cargas y exposición al ruido. La normativa del CSN estipula que la no aprobación en estos controles implica la baja como trabajador de categoría A.
El reconocimiento principal, dirigido al personal expuesto a radiaciones, contempla exploración física, análisis de sangre y orina, audiometría, control visual, espirometría y tonometría, además de electrocardiogramas y ecografías abdominopélvicas. Además, los reconocimientos ginecológicos y urológicos, que en 2025 tenían un costo de 74 euros, pasarán a 99 euros en 2026, mientras que la mamografía y la densitometría ósea incrementarán su precio hasta 57 y 73 euros, respectivamente.
Durante 2025, las instalaciones nucleares españolas reportaron 34 sucesos clasificados en la escala internacional INES, la cual determina su nivel de gravedad. La mayoría de estos eventos se catalogaron con nivel 0, sin implicaciones para la seguridad, salvo uno en Vandellós II, clasificado como nivel 1 por una anomalía. La mayoría de los incidentes estuvieron relacionados con operaciones y sistemas de seguridad, con sólo un accidente laboral reportado en toda la clasificación.
Los incidentes se distribuyeron entre las diferentes plantas: Ascó y Vandellós II destacan por tener el mayor número de notificaciones, seguidas de Almaraz y Cofrentes. La plantilla del CSN está compuesta en casi un 70% por profesionales con títulos superiores, con una edad promedio de 52 años, y aproximadamente la mitad son mujeres, en un contexto de vigilancia constante y regulación estricta para garantizar la seguridad nuclear en España.