El café arábica de tueste ligero ayuda a reducir la inflamación y la fibrosis en el hígado graso

16/02/2026 11:00 | 2 min de lectura

El café arábica de tueste ligero ayuda a reducir la inflamación y la fibrosis en el hígado graso

El consumo diario de café negro, especialmente el café arábica de tueste ligero a medio sin aditivos, contribuye a disminuir la inflamación y la fibrosis en personas con hígado graso, según investigaciones respaldadas por la comunidad científica internacional. Estudios publicados en The New England Journal of Medicine y EASL The Journal of Hepatology señalan que el consumo regular de al menos dos tazas de café al día se asocia con una progresión más lenta del daño hepático y un menor riesgo de complicaciones como cirrosis y carcinoma hepatocelular.

La fibrosis hepática, marcador temprano de deterioro del hígado, se caracteriza por cicatrices internas que afectan su función. Investigaciones realizadas en Países Bajos en 2017 indicaron que quienes mantienen un consumo habitual de café presentan menores niveles de fibrosis. Los beneficios parecen estar vinculados al tipo de grano y la forma de preparación, siendo el café arábica, preferentemente orgánico, el más recomendable por su mayor concentración de antioxidantes y menor contenido de cafeína, lo que resulta menos agresivo para el sistema. El tueste ligero o medio preserva polifenoles, compuestos que ayudan a reducir la inflamación y el estrés oxidativo en el hígado.

Según la EASL, el método de filtrado es el más indicado para aprovechar estos beneficios sin añadir grasas o azúcares. Es fundamental consumir el café negro y sin añadidos como azúcar, edulcorantes o cremas, para evitar aumentar la grasa hepática. Tanto el café preparado en cafetera como el instantáneo ofrecen efectos protectores, aunque los expertos recomiendan priorizar opciones naturales.

La cantidad ideal para protección hepática oscila entre dos y tres tazas diarias, un rango que las investigaciones revisadas por la EASL y el NEJM consideran efectivo. John Griffith Jones, investigador de la Universidad de Coimbra en Portugal, explicó que niveles elevados de metabolitos en orina, con o sin cafeína, se relacionan con una menor gravedad de la enfermedad en personas con sobrepeso y diabetes tipo 2. Los componentes clave del café, cafeína y polifenoles, han demostrado reducir la inflamación hepática y mejorar la regulación de glucosa, según la Mayo Clinic.

Las recomendaciones para quienes desean proteger su hígado incluyen un consumo rutinario dentro del rango establecido, reconocen que el café actúa en las primeras fases del daño hepático y puede extenderse a etapas avanzadas como cirrosis y cáncer de hígado. Sin embargo, los expertos advierten que el café no reemplaza controles médicos ni tratamientos, por lo cual debe acompañarse de una dieta equilibrada y la reducción del alcohol y la obesidad. Sobrepasar la ingesta de dos bebidas alcohólicas diarias puede saturar el hígado y agravar el daño, advirtieron los especialistas.

El hígado graso no alcohólico se ha incrementado debido a cambios en hábitos alimenticios y estilo de vida, por lo cual mantener un peso adecuado y controlar la diabetes continúan siendo las principales estrategias de prevención, según concluye el equipo científico de la Universidad de Coimbra.

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