El especialista Francisco destaca el papel fundamental del área de compras en momentos de crisis, donde esta función se vuelve protagonista por su impacto directo en la rentabilidad. En su análisis, explica cómo la gestión eficiente de insumos, servicios y logística determina la eficiencia de toda la cadena productiva. En una planta productiva, el abanico de proveedores comprende tanto compras directas, como frascos, tapas y etiquetas para el producto final, como compras indirectas, que aunque no son visibles para el consumidor, son esenciales para la operación, incluyendo servicios de mantenimiento, reparaciones, seguridad, limpieza, recursos humanos y logística interna.
La función de compras actúa como un servicio interno, respondiento a las necesidades del usuario y colaborando en la planificación presupuestaria. Cuando la demanda excede los recursos disponibles, se trabaja en conjunto para ajustar presupuestos, redefinir requerimientos o buscar alternativas que equilibran costos y necesidades. En servicios, esta tarea se vuelve aún más compleja, ya que requiere negociaciones basadas en alcance, variables y análisis de costo-beneficio.
En la industria cosmética, por ejemplo, la elección de plásticos y envases refleja la importancia de la gestión de proveedores y del mercado. Argentina cuenta con varios proveedores de plásticos, lo que permite flexibilidad en la selección de envases más económicos o de mejor calidad, siempre considerando modernos criterios de innovación y costos.
La gestión de materias primas también requiere atención constante, ya que el mercado está en movimiento y no existe una obligatoriedad en la indisponibilidad, sino en la búsqueda continua de mejores opciones y negociación. Es esencial conocer en detalle qué se compra, entender el histórico de precios y analizar las tendencias para realizar negociaciones efectivas.
Francisco resalta la importancia de establecer relaciones estratégicas con los proveedores, fomentando vínculos de colaboración que beneficien a ambas partes. La diferenciación en la estrategia varía según la singularidad del producto o servicio, pero siempre es clave conocer qué se compra y con quién.
En cuanto a la logística, esta no solo busca reducir costos, sino que se convierte en un socio estratégico que entiende las particularidades de cada negocio, como la variabilidad en volúmenes en la cosmética, demandando flexibilidad y respuestas rápidas. La logística impacta directamente en la experiencia del cliente final, ya que cualquier rotura, retraso o pérdida afecta la percepción del producto y la marca.
Con casi 15 años en compras, Francisco afirma que hoy esta área tiene un rol más profundo que en el pasado. En tiempos de crisis, la gestión de compras se vuelve crucial para la rentabilidad, ya que optimizar los procesos y los costos puede ser más efectivo que aumentar las ventas. Con esta visión, el protagonismo del área de compras llegó para consolidarse y ser cada vez más valorado en las organizaciones.