El 12 de febrero se conmemora en Perú el descubrimiento del río Amazonas, un evento de gran importancia tanto para la historia nacional como para el medio ambiente global, debido a su papel fundamental en la regulación climática del planeta. La fecha recuerda a Francisco de Orellana, quien en 1542 le dio su nombre tras enfrentarse a guerreras indígenas en su expedición en busca de El Dorado.
Este río, que nace del Nevado del Mismi en Arequipa y atraviesa siete departamentos peruanos, incluyendo Loreto, es considerado el más extenso del mundo con 7,062 kilómetros y un caudal que supera el 20% de la descarga fluvial global, con un promedio de 209,000 metros cúbicos por segundo. Su extensión y volumen hacen que sea esencial para la biodiversidad y para la vida de millones de habitantes en la selva.
El río Amazonas no solo alberga una biodiversidad única, con más de 2,000 especies de peces y una enorme variedad de flora y fauna, sino que también constituye una de las principales rutas de transporte para las comunidades locales. Además, su importancia ecológica ha sido reconocida internacionalmente: en 2019, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo del Perú le otorgó la Jerarquía 4, la máxima distinción turística del país, destacando su valor como atractivo internacional y elemento clave en la conservación.
Expertos advierten sobre la necesidad de proteger esta cuenca para mantener su función climática, ya que es un sumidero de gases de efecto invernadero y un generador de oxígeno indispensables para el planeta. La región enfrenta amenazas por actividades humanas que podrían acelerar su deterioro, motivo por el cual la conservación y protección de la Amazonía peruana se consideran prioridades para organismos internacionales y nacionales.
La historia y el entorno ecológico del río Amazonas, además de su valor para el turismo y la cultura peruana, hacen del 12 de febrero una fecha significativa para resaltar la importancia de preservar uno de los ecosistemas más vitales del mundo.