El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este lunes que Washington no ha descartado el envío de tropas terrestres a Irán, mientras prepara una estrategia militar con una superioridad aérea consolidada y un enfoque en una operación rápida. En una conferencia de prensa, Hegseth indicó que las fuerzas estadounidenses están listas para ampliar la confrontación, señalando que no revelarán los límites tácticos de las acciones militares en curso.
Hegseth, en un giro respecto a la retórica anterior, evitó confirmar la presencia de operaciones especiales en territorio iraní, pero dejó en claro que EE. UU. irá 'tan lejos como necesitemos ir' para alcanzar sus objetivos, subrayando la intención de no informar al enemigo sobre sus estrategias.
El funcionario también expresó que la misión actual, lanzada en coordinación con Israel el pasado sábado, busca defender los intereses estadounidenses y de sus aliados, diferenciándose de las guerras prolongadas en Irak y Afganistán. "No se trata de construir naciones ni de guerras políticamente correctas, sino de luchar para ganar rápidamente", afirmó.
Por otro lado, el general Dan Caine, máximo oficial militar de EE. UU., confirmó que la ofensiva aérea, que incluyó bombardeos con aviones B-2, ha logrado neutralizar las defensas iraníes, estableciendo una superioridad aérea en el área. Sin embargo, Teherán continúa atacando infraestructura energética en la región.
Este lunes, QatarEnergy anunció la suspensión total de su producción de gas natural licuado tras ataques iraníes, causando un aumento del 40% en los precios del combustible en Europa. Además, drones iraníes alcanzaron la refinería saudí de Ras Tanura y un buque petrolero en el Mar de Omán.
El conflicto se complicó aún más cuando Kuwait derribó accidentalmente tres aviones F-15E de Estados Unidos en medio de operaciones contra drones persas; los pilotos lograron eyectarse y se reportan a salvo. Desde Teherán, el secretario de Seguridad Nacional, Alí Larijani, advirtió que Irán se ha preparado para una guerra larga y defendió la postura de su país ante las declaraciones estadounidenses, asegurando que lucharán 'ferozmente' para proteger su civilización.
El impacto humano continúa en aumento: la Media Luna Roja iraní reporta al menos 555 muertos en Irán desde el sábado, y en Israel, misiles iraníes han causado 11 víctimas, incluyendo ataques en una sinagoga en Beit Shemesh. Además, el Pentágono confirmó la muerte de cuatro militares estadounidenses en los enfrentamientos.
Por su parte, China acusó a Washington y Tel Aviv de instigar el conflicto y advirtió que esta escalada militar podría llevar al mundo de regreso a un estado de lawless chaos, conocido como 'ley de la selva'. Mientras tanto, el secretario de Estado, Marco Rubio, prepara una defensa de la estrategia militar estadounidense ante el Congreso en los próximos días, en medio de la tensión creciente en la región.