La economía orientada al envejecimiento poblacional, conocida como economía plateada, está transformando el panorama del consumo global. Según datos de Naciones Unidas, la población mundial de mayores de 65 años supera los 750 millones y se prevé que llegue a representar cerca del 16 % de la población en 2050, con tendencias en aumento hacia fines del siglo. Países como Japón, Alemania y Francia muestran avances significativos en esta dinámica demográfica, que ha generado un mercado de consumo con características propias y en expansión.
Desde 1950, la población de 65 años y más ha crecido considerablemente, pasando de aproximadamente 130 millones a más de 750 millones en la actualidad, con proyecciones que indican un crecimiento sostenido. En economías desarrolladas, la cifra es aún más significativa: en Japón, este grupo representa el 30 % de la población, y en Alemania, cerca del 23 %. Este fenómeno impulsa la crecimiento de sectores económicos especializados en atender las necesidades emergentes de las personas mayores, formando lo que se denomina economía plateada, de valor global estimado en varios trillones de dólares y con proyecciones de expansión durante la próxima década, impulsada por mayor longevidad y aumento en el poder adquisitivo de estos segmentos.
La economía plateada incluye actividades relacionadas con salud, cuidados, tecnología adaptada, seguros, servicios financieros, turismo, ocio, vivienda y asistencia domiciliaria. La innovación en estos ámbitos refleja una oferta cada vez más diversificada, que responde a la heterogeneidad del mercado, caracterizada por diferentes niveles de salud, autonomía, ingresos y participación social.
Estudios revelan que los consumidores mayores toman decisiones de compra planificadas, valorando la calidad, seguridad y confiabilidad. La adopción de herramientas digitales por parte de este grupo crece progresivamente, especialmente en salud, finanzas y comercio electrónico, aunque con disparidades según región y nivel educativo. La reputación de las marcas, la claridad en la información y la garantía son factores centrales en sus decisiones, con menor incidencia de compras impulsivas.
Este segmento demanda productos y servicios que ofrecen respaldo profesional, atención personalizada y confiabilidad, priorizando la adaptación a necesidades concretas sobre la innovación sin validación o los precios bajos. La diversidad en salud, nivel socioeconómico y participación social genera múltiples subsegmentos, desde servicios médicos especializados hasta propuestas recreativas y turísticas, obligando a las empresas a desarrollar estrategias diferenciadas y personalizadas.
La expansión de la economía plateada fomenta la innovación en grandes corporaciones y startups tecnológicas, integrando tecnología, servicios personalizados y bienestar. Además, requiere el impulso de políticas públicas que creen marcos regulatorios adecuados, capaciten a personal especializado y promuevan la coordinación intersectorial. En conjunto, el envejecimiento poblacional redefine oportunidades económicas y plantea desafíos en sostenibilidad social, posicionando a la economía plateada como un eje estratégico de largo plazo con impacto en empleo, innovación y sistemas de consumo a escala mundial.