¿Alguna vez te preguntaste cuántos adultos mayores se pierden en el Estado de México sin que sepamos? La historia de Julio, un hombre de 60 años que fue localizado en Tlalnepantla, nos abre los ojos sobre una problemática creciente.
El pasado 24 de enero de 2026, las autoridades del Área de Atención a Víctimas del Delito en Tlalnepantla lograron ubicar a Julio en la colonia Los Reyes Ixtacala. La policía recibió un reporte ciudadano que alertaba sobre un hombre deambulando de forma confusa por la avenida Ejidos. Inmediatamente, los oficiales acudieron y lograron identificarlo gracias a una ficha de búsqueda vigente.
Cuando le preguntaron su nombre, Julio respondió sin dudar: tenía 60 años y no recordaba mucho más. Sin perder tiempo, las autoridades lo subieron a la patrulla y, con la ayuda de la información proporcionada por su familia, lograron localizar su vivienda en la calle Santa Bárbara, en la colonia Gustavo Baz.
Allí, la señora Estela, su hermana, lo esperaba con la misma angustia y cariño. Ella afirmó que Julio había desaparecido hace dos semanas. Las autoridades, además, le entregaron números de contacto del C-4 y del Sector 11 por si necesitaba ayuda o informes sobre su ser querido.
Este caso no es aislado. En el Estado de México, la desaparición de adultos mayores ha incrementado alarmantemente. En municipios como Ecatepec, durante 2025 se localizaron a 22 adultos mayores en poco más de un mes, con un promedio de uno a dos casos diarios. La tendencia a nivel estatal también muestra una escalada: las desapariciones subieron de 12,436 en 2024 a 13,982 en 2025.
Aunque en más del 94% de los casos de personas desaparecidas en el último año se lograron encontrarlas con vida, la realidad sigue siendo preocupante. Muchas de estas personas se pierden por desorientación, condiciones como deterioro cognitivo o demencia. Y lo más alarmante: en el Estado de México viven más de 1.8 millones de adultos mayores, lo que representa un grupo vulnerable en constante riesgo.
¿Hasta cuándo seguiremos siendo testigos de estas historias que pueden evitarse? La historia de Julio nos recuerda que cada minuto cuenta y que la protección y el compromiso social son esenciales para cuidar a nuestros seres queridos en esta etapa de la vida.