Una estación de gasolina en Ituango, Antioquia, permanece cerrada tras ser blanco de un ataque con explosivos lanzados desde un dron, atribuido a disidencias de las Farc vinculadas al Frente 18, según informaron las autoridades. El incidente ocurrió luego de que el administrador del establecimiento se negara a pagar una extorsión, en medio de una escalada de amenazas y demandas económicas contra empresarios locales.
El ataque no dejó víctimas ni heridos, pero provocó la intervención de la Policía Nacional, que localizó y destruyó de manera controlada un artefacto explosivo encontrado en las inmediaciones de la gasolinera. La víctima había recibido llamadas y mensajes en los que le exigían 15 millones de pesos como cuota inicial y un pago mensual de un millón para evitar atentados.
Este episodio forma parte de una serie de intimidaciones atribuidas a las disidencias del Frente 18, que mantienen una confrontación activa por el control territorial en Antioquia. De acuerdo con la denuncia formal, las amenazas crecieron tras la negativa del empresario a pagar la extorsión, generando temor entre empleados y residentes de Ituango.
En respuesta, la empresa Serviteca Chapineros anunció el cierre indefinido de sus operaciones, justificando la medida como una protección para el personal y los clientes, además de lamentar los inconvenientes ocasionados. La interrupción del servicio de combustible ha afectado diversos sectores económicos del municipio, aumentando la preocupación por la recurrencia de estos actos violentos.
Las fuerzas de seguridad sospechan que el ataque fue llevado a cabo por miembros del Frente 18, liderado por alias Ramiro (Rogelio Guerrero) y alias Johan, considerados segundos al mando. También se investigan posibles participaciones de alias Yomer y alias Arley, aunque estos datos están en proceso de verificación.
Este incidente en Ituango se suma a otros ataques similares en el norte y noreste de Antioquia, donde en los últimos 22 meses se han documentado 418 ataques con explosivos desde drones, en medio de una intensificación del conflicto armado entre disidencias de las Farc, el Clan del Golfo y otros grupos armados que disputan rutas y recursos ilícitos.
Recientemente, en Segovia, una explosión desde un dron en la vereda La Jagua causó la muerte de tres civiles y desplazó a varias familias. Ante esta situación, la Gobernación de Antioquia anunció la adquisición de cinco sistemas antidrones con fondos de la Tasa de Seguridad, que comenzarán a operarse a finales de marzo, tras concluir los trámites administrativos con el Ejército Nacional.
Asimismo, se realizó un consejo de seguridad en Ituango con el propósito de coordinar acciones contra la actividad de estos grupos armados. La Policía Nacional continua investigando para identificar a los responsables del ataque y las amenazas, reforzando los operativos en la región.