El rodaje de ‘Marty Supreme’ reveló una historia poco común: el director Josh Safdie tuvo que negociar directamente con Toyota para que uno de sus protagonistas, el tenista de mesa Isao Kawaguchi, pudiera participar en la producción. La historia se dio cuando Safdie contactó virtualmente a Kawaguchi para ofrecerle un papel, situación que inicialmente generó dudas en el deportista sobre solicitar permisos en su empleo en Toyota. La determinación del director de acudir personalmente a la empresa y explicar la importancia del proyecto logró convencer a la compañía japonesa, que finalmente autorizó la participación de Kawaguchi.
Este acuerdo permitió que Kawaguchi combinara su trabajo en Toyota con su papel en la película, en un proceso que además coincidió con momentos clave en su vida personal, como la maternidad de su hijo y su participación en los Juegos Olímpicos para Sordos. La colaboración estrecha entre Safdie, Kawaguchi y el equipo técnico enriqueció el proyecto, que también requirió del esfuerzo de actores como Timothée Chalamet, quien dedicó más de siete años a perfeccionar sus habilidades en el tenis de mesa para interpretar con autenticidad al protagonista, Marty Mauser.
Además, el trabajo del coreógrafo Diego Scotto fue fundamental en la coreografía de los movimientos en pantalla, logrando escenas que destacaron por su precisión y realismo en Londres y Tokio. La producción, marcada por la pasión y la colaboración entre diferentes mundos, fortaleció la relación entre Safdie y Kawaguchi, quien recordó con emoción el momento en que compartió en el hospital una foto con su hijo recién nacido, tras terminar el rodaje. La historia de cómo un vínculo profesional y personal se forjó a través de una negociación con Toyota confirma el carácter especial de ‘Marty Supreme’ y su proceso de creación.