La Cámara de Diputados decidió suspender sus sesiones hasta el 10 de febrero de 2026, lo que ha generado cuestionamientos sobre posibles descuentos salariales a los legisladores por dichas ausencias. Aunque la legislación establece que las faltas injustificadas deben traducirse en descuentos en la dieta diaria, hasta el momento no hay confirmación oficial de que se apliquen recortes en los ingresos de los diputados durante este periodo.
De acuerdo con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y el reglamento interno del Congreso, las ausencias sin justificación justifican la pérdida de la dieta correspondiente al día no laborado, que en la Cámara Baja equivale a aproximadamente 2 mil pesos, mientras que en el Senado, con dietas que oscilan entre 105 mil y 123 mil pesos mensuales, el descuento diario puede variar entre 3,500 y 3,900 pesos.
El pasado 3 de febrero de 2026, el Senado aprobó un acuerdo para reanudar actividades legislativas hasta esa fecha, tras una votación en la que se registraron escaños vacíos y distractores, aunque la Mesa Directiva del Congreso aseguró que el documento solo valida el calendario acordado por los grupos parlamentarios, sin autorizar faltas sin justificación.
Esta situación cobra mayor relevancia ante los aumentos en las percepciones de los legisladores, cuyo ingreso en 2026 supera el millón de pesos anuales, en contraste con los ingresos promedio de la población mexicana.
A pesar de que el reglamento interno establece sanciones claras para las ausencias injustificadas, informes recientes indican que en la LXVI Legislatura se han registrado varias inasistencias sin que siempre se apliquen sanciones económicas, debido al uso frecuente de justificantes, licencias y modalidades de trabajo a distancia.
Hasta ahora, no se ha informado si las ausencias derivadas del nuevo calendario legislativo implicarán una reducción efectiva en las percepciones de los diputados, y las decisiones sobre descuentos salariales continúan siendo internas y discrecionales. La duda permanece sobre si el retraso en las sesiones provocará efectos económicos en los sueldos de los legisladores en los próximos meses, sin que exista una postura oficial que lo confirme.