Dany Lescano, reconocido como uno de los pilares de la cumbia villera argentina, celebra sus 69 años manteniendo una carrera que ha marcado historia desde los años 90. Originario de Santiago del Estero y criado en el conurbano bonaerense, Lescano es considerado uno de los primeros exponentes y voces fundacionales del género. Su vida personal y profesional ha estado marcada por retos, incluyendo etapas de prisión que han fortalecido su vínculo con la música y su compromiso social.
Inició su trayectoria musical a los 21 años con Los Delfines, en medio del auge de la cumbia tropical, para luego formar parte de Persuasión y La Charanga Colombiana, consolidando su estilo vocal. El gran avance ocurrió en 1999, cuando se integró a Flor de Piedra, banda pionera en la cumbia villera, contribuyendo con éxito a álbumes influyentes como 'La vanda más loca' y 'Más duros que nunca', que definieron la estética y sonoridad del movimiento.
En entrevistas recientes, Lescano se mostró orgulloso de su carrera y de seguir activo en los escenarios, asegurando que su voz y energía permanecen intactas. Pese a enfrentarse a una industria que no siempre valoró su trayectoria, afirma vivir con tranquilidad y con un profundo sentido de ayuda hacia quienes no tienen recursos, entregando alimentos y apoyando a su comunidad.
El artista también manifestó su deseo de seguir cantando toda la vida, motivado por el cariño del público y la búsqueda de mantener viva su pasión por la música. Además, destacó su rol como padre y abuelo, y su influencia en sus hijos, algunos de los cuales también se dedican a la cumbia.
Entre sus anécdotas, Lescano recuerda su admiración por artistas como Los Cuatro Soles y Los Galos, y su respeto por figuras como Messi, con quien sueña en algún momento cruzarse. Reconoce que nunca ha llegado a sentirse una figura insignia, sino que ve a todos como iguales en la vida y en la música.
Finalmente, Lescano expresa su gratitud por su comunidad y su deseo de que programas como 'Nunca Me Faltes' puedan consolidar su legado, agradecido por la profesión que lo mantiene vigente y conectado con su gente.