El candidato presidencial Daniel Palacios presentó formalmente una petición ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos para que se revisen las menciones del también aspirante a la presidencia, Iván Cepeda, en los computadores decomisados al exjefe guerrillero Raúl Reyes, con la finalidad de determinar si existen elementos suficientes para abrir una investigación penal internacional. Desde Washington, Palacios informó que solicitó a la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, que analice estos archivos, los cuales contienen información sobre presuntos vínculos con el crimen organizado, incluyendo organizaciones terroristas y narcotraficantes, y que han sido utilizados como pruebas en procesos judiciales internacionales. El candidato resaltó que dichos computadores forman parte de la evidencia en investigaciones de alto impacto, como el caso contra Nicolás Maduro por supuestos lazos con grupos terroristas y narcotraficantes. Palacios enfatizó la importancia de esclarecer las menciones a Cepeda para que la justicia estadounidense determine si hay motivo para abrir una investigación formal, advirtiendo que no se puede permitir la impunidad en casos relacionados con vínculos con organizaciones criminales. Los computadores, incautados en 2008 al excomandante de las Farc Raúl Reyes, han sido objeto de disputas legales y políticas por más de una década. Mientras la justicia colombiana ha considerado los archivos inadmisibles en tribunales nacionales debido a dudas sobre su cadena de custodia, en Estados Unidos las evidencias han sido utilizadas en investigaciones de alto perfil, como la causa contra Maduro. En mayo de 2025, el senador Iván Cepeda fue señalado por el Centro Democrático, que difundió documentos del computador de Reyes sugiriendo que coordinó marchas internacionales en 2008 como parte de la supuesta red «Farc-política». La bancada opositora afirmó que las pruebas vinculaban directamente a Cepeda con la guerrilla. El senador ha rechazado estas acusaciones, recordando que nunca ha sido sometido a proceso judicial y denunciando que las acusaciones corresponden a una estrategia de espionaje y persecución política durante el gobierno de Uribe. Cepeda ha señalado que los documentos del computador son producto de acciones de espionaje del extinto DAS, y ha admitido haber mantenido contacto con antiguos jefes guerrilleros en contextos políticos y de creación de partidos políticos, aclarando que dichas comunicaciones fueron públicas y legítimas. Hasta el momento, Iván Cepeda no ha emitido respuesta a la petición de Daniel Palacios.