Desde julio de 2025, una crisis profunda ha afectado el departamento de Neurocirugía en el Hospital Antonio María Pineda, en Lara, motivada por cambios en la dirección y conflictos políticos en la región. Cuatro neurocirujanos están bajo arresto y otros cuatro en el exilio, como consecuencia de medidas represivas impulsadas por el actual gobernador, en respuesta a su predecesor, ambos vinculados al PSUV.
La situación se agrava por la autorización para que cinco estudiantes de Neurocirugía asuman funciones de especialistas, a pesar de no contar con la experiencia necesaria y sin respaldo institucional, como denuncia el ex jefe del servicio, el doctor Carlos Angulo, quien se encuentra en el exilio por motivos de seguridad. Angulo advierte que esta decisión ha generado un incremento en la mortalidad operatoria, con una tasa del 70% de complicaciones en pacientes intervenidos en los últimos cinco meses.
El equipo de Angulo, responsable de rescatar y rehabilitar el departamento hace cinco años, había logrado una transformación significativa. Tras una etapa de deterioro extremo en 2022, cuando el servicio enfrentaba infraestructura en ruinas y equipos fuera de funcionamiento, lograron restaurar el quirófano de neurocirugía, que llevaba siete años cerrado, y reactivar las operaciones con recursos de apoyo privado y voluntariado.
Gracias a alianzas con empresas regionales, como la agropecuaria El Tunal, y el compromiso de la comunidad, el equipo alcanzó la realización de hasta tres cirugías diarias, logrando cerca de 720 operaciones anuales en patologías como tumores cerebrales, aneurismas y traumatismos, actividades que se llevaban a cabo sin financiamiento estatal directo.
Sin embargo, la llegada de Linda Amaro a la dirección del hospital ha marcado un giro, encabezando campañas de desprestigio contra los neurocirujanos y justificando su persecución. Angulo denuncia que ocho médicos han sido afectados: quincearon en prisión bajo cargos políticos, mientras otros, como él, han tenido que abandonar el país por amenazas a su integridad.
Entre los detenidos está el doctor Ramón Valera, hospitalizado por una crisis hipertensiva; la doctora Yoselyn Madriz, con fallo renal y en custodia; y los doctores Samuel Acosta y Luis Méndez, en prisión. Los exiliados incluyen a Carlos Angulo, Roberto González, Norally Santeliz y Mariagil Sánchez.
Carlos Angulo, destacado por su liderazgo gremial y social en el estado Lara, ha dedicado su carrera a mejorar la atención en neurocirugía, tanto en el sector público como privado. En 2021, asumió temporalmente la jefatura del servicio, logrando revitalizar un área con infraestructura colapsada y escasos recursos, alcanzando un nivel de excelencia reconocido regionalmente.
El médico denuncia que el actual gobierno regional ha iniciado una ofensiva para desacreditar los avances logrados, justificando la desinversión en salud y promover la salida de profesionales comprometidos. Angulo lamenta que algunos colegas se hayan sumado a campañas de desprestigio, afectando la unidad del gremio.
El ex jefe del servicio, con más de 34 años de experiencia en neurocirugía, sostiene que su trabajo siempre ha sido ético y dedicado a la salud pública. Reclama que, en un contexto de hostilidad y pérdida del Estado de derecho, la justicia y la verdad prevalezcan, esperando que pronto pueda retornar a su país y retomar su labor en beneficio de los pacientes y la región.