El acuerdo oficializado el sábado pasado para la elección de la nueva conducción del Partido Justicialista (PJ) en la provincia de Buenos Aires no logró resolver por completo la fragmentación interna del peronismo provincial. Según informó Infobae, el pacto, que definió a Axel Kicillof como futuro presidente del partido junto a la vicegobernadora Verónica Magario, fue resultado de negociaciones con múltiples sectores que aportaron distintas retóricas, reflejando las tensiones y la falta de una conducción unificada.
El proceso, enmarcado en la disputa por el control del principal partido de oposición a Javier Milei en la provincia de mayor peso electoral, evidenció las dificultades que enfrenta el peronismo para consolidar un liderazgo fuerte. La lucha interna se intensifica en medio de una oposición que, a pesar de la aprobación de reformas laborales, sigue mostrando debilidad para tejer alianzas que frenaran los avances del discurso liberal.
En el ámbito interno, el kirchnerismo remarca que la conducción del PJ corresponde a Cristina Kirchner, mientras que sectores del Movimiento Derecho al Futuro, asociado a Kicillof, buscan construir un proceso que proyecte al gobernador como la opción peronista para las elecciones presidenciales de 2027, relegando la influencia cristicrista en el comienzo.
A la par, persistieron rencillas internas por temas menores: en la interna del PJ, 32 municipios presentaron más de una lista, señalando posibles internas en distritos gobernados por diferentes expresiones del peronismo. La junta electoral del partido aún debe definir en cada caso si se mantienen esas listas, considerando que en algunos casos, donde gobiernan intendentes del mismo signo político, las internas podrían quedar sin efecto.
A nivel de alianzas y movilizaciones, Kicillof fue el único gobernador del peronismo que participó activamente en la movilización en las inmediaciones del Congreso durante la aprobación de la reforma laboral. La presencia del sector de La Cámpora fue escasa, aunque algunos dirigentes vinculados a esa organización, como Mayra Mendoza y Daniela Vilar, asistieron a actos relacionados.
El consejo del PJ bonaerense quedó repartido con características similares a la anterior conducción, con presencia del Movimiento Derecho al Futuro en todas las ramas. Se integraron figuras como el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, y el diputado Mariano Cascallares, quien además es el nuevo secretario general del partido. Aunque algunos sectores critican la edad de los cuadros designados, Kicillof busca modernizar y ampliar la base del peronismo en la provincia.
Para el inicio del ciclo de sesiones en la legislatura provincial, previsto para el 2 de marzo, Kicillof enfrenta desafíos en el escenario económico y social, con reclamos salariales del sector docente y estatales, que amenazan con un posible conflicto salarial en un año electoral. Mientras tanto, el gobernador continúa articulando con los sindicatos y evaluando su futuro recorrido hacia otras provincias, buscando fortalecer su perfil político y mediar en las disputas internas.
Finalmente, analistas señalan que el liderazgo de Kicillof en el PJ bonaerense, aunque importante, solo le permite consolidar una fuerte influencia en la provincia, manteniendo aún desafíos en la convivencia con sectores kirchneristas y La Cámpora, en medio de una coyuntura política que requiere unidad para enfrentar las elecciones de 2027.