La congresista y pastora Milagros Jáuregui (Renovación Popular) generó una fuerte polémica en redes sociales tras admitir en una entrevista reciente que, hace una década, ayudó a menores víctimas de violencia sexual a convertirse en madres con respaldo del Estado peruano. En su participación en el pódcast Za Gente, transmitido por ILAD Media, Jáuregui afirmó que dirigió una 'casa de refugio' donde atendían a niñas de entre 10 y 13 años, enviadas por el Ministerio de la Mujer (MIMP) y el Juzgado de Familia, y que en ese lugar recibían apoyo psicológico y emocional durante todo el proceso. Además, expresó su rechazo al aborto terapéutico, legal en Perú desde hace décadas, y aseguró que ninguna de las niñas que dieron a luz se arrepiente, argumentando que el bebé es el único inocente en esa situación.
Las declaraciones de la legisladora desataron una ola de rechazo en diversos sectores sociales y de derechos humanos. Rossina Guerrero, de Promsex, manifestó su sorpresa por lo que calificó como una expresión de 'crueldad' y criticó que estas palabras puedan influir en la percepción pública, reforzando la idea de que las niñas no son víctimas y negándoles derechos fundamentales. Por su parte, la congresista Ruth Luque criticó la posición de Jáuregui, señalando que fundamentalistas religiosos utilizan su fe para justificar acciones que perjudican a las menores, en un contexto en el que en 2025, solo en el país, 21 adolescentes menores de 17 años fueron víctimas de violación y muchas de ellas enfrentan embarazos no deseados.
La abogada feminista Josefina Miró Quesada también criticó duramente al MIMP, acusando a la institución de entregar a niñas víctimas de violación a personas como Jáuregui, a quien calificó de 'mercenaria'. La especialista afirmó que se está criminalizando aún más la situación de las menores, obligándolas a un embarazo y vulnerando sus derechos a una vida digna y segura. Hasta el momento, la oficina de prensa del MIMP no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre estas declaraciones.