¿Alguna vez has asistido a un evento pensando en disfrutar únicamente de motos y adrenalina, y terminas viviendo una escena de caos total? Eso fue exactamente lo que ocurrió en la feria de Chicoloapan, en las inmediaciones de Aurrera Coatitlán, el pasado 26 de enero de 2026.
Lo que empezó como un espectáculo lleno de motores rugiendo, saltos y maniobras extremas, pronto se convirtió en una pelea entre asistentes. Decenas de personas acudieron atraídas por las acrobacias y la emoción, pero la situación se salió de control conforme avanzaba la jornada.
Según versiones recabadas en el lugar, el consumo excesivo de alcohol entre algunos asistentes fue el principal detonante de los incidentes. Lo que empezó con empujones y golpes, pronto pareció una pelea improvisada de box y lucha libre, con golpes y empujones en medio del público.
¿Te imaginas que la tensión escalara hasta el punto de que algunos asistentes intentaran enfrentarse directamente en medio del evento? Esa escena generó momentos de confusión y puso en riesgo a las familias que habían acudido a disfrutar de la feria.
A pesar de que las acrobacias y saltos de las motos mantenían a la audiencia en plena emoción, la falta de control y supervisión adecuada permitió que la situación se desbordara, opacando el objetivo principal que era celebrar el talento en las motos.
Hasta ahora, no se han reportado personas detenidas o heridas de gravedad. Sin embargo, los asistentes coincidieron en que sería necesario reforzar la seguridad y regular mejor este tipo de actividades masivas.
Estos hechos reavivan el debate sobre la importancia de fortalecer las medidas preventivas en ferias y eventos públicos, especialmente cuando en éstos participen entretenimiento, consumo de alcohol y una alta concentración de personas. ¿Qué opinas tú? ¿Deberían tomarse medidas más estrictas para evitar que esto vuelva a suceder?