Este viernes 6 de febrero, diversos colectivos de la comunidad LGBTQ+ se manifestaron en Barranco en rechazo a las declaraciones transfóbicas de la exconductora de televisión Johanna San Miguel. La protesta, que incluyó pancartas, batucadas y megáfonos, se realizó frente al Centro de Convenciones Bianca, donde la figura pública presentaba su show. La movilización contó con la participación de organizaciones como Féminas, activistas y figuras políticas, como la candidata a diputada Gahela Cari Contreras.
La reacción de la comunidad LGBTQ+ surgió tras una serie de comentarios en redes sociales por parte de San Miguel, en los que expresó opiniones excluyentes sobre las personas transgénero. La presentadora reaccionó con un emoji de aplausos a un post que señalaba que el Reino Unido no reconoce legalmente a las mujeres trans, y posteriormente declaró que "las chicas trans no existen, porque no son mujeres", y que "los hombres que han tenido procesos hormonales o quirúrgicos no deberían usar baños de mujeres". Estas declaraciones fueron interpretadas como discursos de discriminación, motivando la respuesta pública.
Durante la protesta, la candidata Gahela Cari Contreras, reconocida activista trans, exigió a San Miguel que se retracte y ofrezca disculpas públicas. "Las mujeres trans somos seres humanos, no es una opinión sino transfobia. Ella necesita informarse y dejar los prejuicios", dijo ante los asistentes. Las organizaciones participantes, como Féminas, además corearon consignas en favor de la inclusión y el respeto, y solicitaron que San Miguel publique una disculpa en sus redes sociales.
Los manifestantes portaban pancartas con mensajes como "La transfobia mata" y "Los derechos trans son derechos humanos". La representante de Féminas, Leisy Quispe, destacó la gravedad de las palabras de San Miguel, recordando que, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la esperanza de vida de las mujeres trans en el mundo es de 35 años. "Este discurso de odio impacta directamente en sus vidas", afirmó.
El plantón congregó a personas trans, activistas y aliados de diferentes puntos de Lima, que recorrieron la zona acompañados de batucadas, cánticos y mensajes en favor de una comunicación responsable e inclusiva en los medios y figuras públicas. La manifestación en Barranco forma parte de una respuesta de la comunidad LGBTQ+ y colectivos feministas ante discursos considerados transfóbicos y discriminatorios.
Organizaciones de derechos humanos insistieron en la responsabilidad social de los comunicadores, destacando que las opiniones sobre género deben basarse en información verificada y respeto. Como expresó una vocera durante la protesta: "Una plataforma pública conlleva una responsabilidad. Los mensajes que se difunden pueden afectar seriamente la vida de muchas personas".