El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Colombia anuló de manera unánime la candidatura de Marelen Castillo Torres al Senado en las elecciones de 2026, debido a una supuesta doble militancia. La decisión afecta su posición en la lista del Centro Democrático, donde ocupaba el puesto 20. La autoridad electoral argumentó que la candidata incurrió en inhabilidad al mantener su curul en la Cámara por la Liga de Gobernantes Anticorrupción, partido con el que se vinculó tras su participación en las elecciones presidenciales de 2022 como candidata a vicepresidenta junto a Rodolfo Hernández.
Según el CNE, Castillo debió renunciar a su curul en el Congreso al menos un año antes de inscribirse como candidata por otro partido, y la transformación de la Liga en un partido político formalmente impide su participación en esta contienda electoral. La resolución señala que la conversión de este movimiento en partido político la vincula legalmente, lo que le impide aspirar por otra colectividad en el actual ciclo.
El abogado Pedro Felipe Gutiérrez, apoderado de Castillo, anunció que presentarán un recurso de reposición ante el mismo órgano electoral. Argumenta que la Liga de Gobernantes Anticorrupción, como grupo significativo de ciudadanos, se convirtió en partido meses después de que Castillo asumiera su curul, pero asegura que esto no implica automática afiliación. Además, subraya que Castillo nunca fue invitada a participar en asamblea fundacional alguna ni solicitó su ingreso formal en el partido.
Castillo, por su parte, afirmó en declaraciones oficiales que respeta las instituciones y que ejercerá acciones legales para defender sus derechos políticos y los ciudadanos que apoyan su trabajo. Reiteró que su ingreso a la Cámara fue por un derecho constitucional y que nunca ha sido militante de ningún partido político, basándose en lo establecido en el artículo 112 de la Constitución y el Estatuto de la Oposición.
Desde su perspectiva, su curul fue adquirida a través de una figura de participación ciudadana, no por militancia, y sostiene que la personería jurídica del movimiento no puede tener efectos retroactivos que la conviertan en militante contra su voluntad, argumentando respaldo jurisprudencial.
El equipo jurídico de Castillo afirmó que, si el CNE mantiene la decisión, acudirán a instancias judiciales superiores. La candidata expresó que este caso trasciende lo personal y pone en juego principios fundamentales del sistema democrático, como el derecho a la participación política y la voluntad ciudadana.
Mientras continúa el proceso legal, Marelen Castillo seguirá fuera de la contienda electoral al no poder participar en las elecciones del 8 de marzo, en las que buscaba un escaño por el Centro Democrático. La resolución del caso puede establecer precedentes sobre la doble militancia y la transformación de movimientos ciudadanos en partidos políticos en Colombia.
Este asunto refleja la rigurosa supervisión del CNE sobre las listas y postulaciones a cargos públicos, en particular en lo relativo a la doble militancia, y genera debate acerca de los límites de la afiliación política cuando un movimiento ciudadano se formaliza como partido.