Ciencia revela que la biodiversidad marina se recuperó rápidamente tras impacto de asteroide hace 66 millones de años

01/02/2026 23:00 | 2 min de lectura

Ciencia revela que la biodiversidad marina se recuperó rápidamente tras impacto de asteroide hace 66 millones de años

Un estudio internacional dirigido por Chris Lowery de la Universidad de Texas en Austin evidenció que la vida en los océanos retornó de manera acelerada después del impacto del asteroide que extinguió a los dinosaurios hace 66 millones de años. La investigación, publicada en la revista Geology y difundida por Eurekalert, analizó microfósiles marinos para entender cómo se restablecieron los ecosistemas tras una de las mayores catástrofes en la historia del planeta.

Utilizando una innovadora técnica de datación basada en isótopo de helio-3, los científicos determinaron que nuevas especies de foraminíferos comenzaron a surgir entre 2,000 y 11,000 años después del impacto en diversas regiones del mundo, incluyendo Italia, España, Túnez y México. Este período es considerablemente menor que las estimaciones previas, que sugerían que la recuperación efectiva tomaba decenas de miles o millones de años.

El impacto en la península de Yucatán, que marcó la transición entre el Cretácico y el Paleógeno, eliminó numerosas especies terrestres y marinas, alterando radicalmente los ecosistemas globales. Hasta ahora, se había creído que la restauración ecológica tras eventos de extinción masiva llevaba un tiempo prolongado. Sin embargo, el equipo liderado por Lowery encontró evidencia de que en algunos grupos, como los foraminíferos, la recuperación fue notablemente rápida.

Entre las especies identificadas, el foraminífero Parvularugoglobigerina eugubina, considerado un indicador clave, apareció en distintos sitios en un intervalo que varió de 3,500 a 11,000 años tras el impacto. Además, grupos de foraminíferos emergieron en menos de 2,000 años, evidencia de una recuperación biológica acelerada. En total, los investigadores documentaron entre 10 y 20 nuevas especies en solo seis mil años, aunque aún se evalúa si todas son verdaderamente distintas.

Según Lowery, citado por Eurekalert, "es increíblemente rápido... Esta investigación nos ayuda a comprender la rapidez con que se pueden evolucionar nuevas especies tras eventos extremos y la recuperación del medio ambiente tras el impacto de Chicxulub". La datación se realizó mediante medición de isótopos de helio-3 en sedimentos oceánicos, que actúan como un reloj natural para determinar la antigüedad de los microfósiles.

El método, que no depende únicamente de estimaciones locales, permite una cronología precisa, aunque con variaciones por factores como la bioturbación y las tasas de depósito en cada sitio. A pesar de ello, los datos consolidan la idea de un proceso de recuperación evolutiva más ágil de lo anteriormente pensado.

El coautor Timothy Bralower, de la Universidad Estatal de Pensilvania, resaltó que estos hallazgos no solo reflejan la resiliencia de los ecosistemas del pasado, sino que también ofrecen un referente para entender cómo especies modernas podrían responder a desafíos actuales. La investigación demuestra que, incluso tras desastres globales, la vida puede reconstruirse con gran prontitud, abriendo nuevas perspectivas en estudios de evolución y recuperación tras extinciones masivas.

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