Ciencia, ingeniería y altitud: la construcción de las pistas más rápidas en el patinaje de velocidad olímpico

06/02/2026 16:30 | 2 min de lectura

Ciencia, ingeniería y altitud: la construcción de las pistas más rápidas en el patinaje de velocidad olímpico

El patinaje de velocidad sobre hielo, uno de los deportes más veloces y exigentes en los Juegos Olímpicos de Invierno que comenzaron hoy, combina talento deportivo con ciencia, ingeniería y técnica avanzada para construir pistas altamente optimizadas. Los óvalos de Calgary, en Canadá, y Salt Lake City, en Estados Unidos, se destacan como las sedes olímpicas más rápidas del mundo, con un récord de 15 marcas mundiales en Salt Lake City y 7 en Calgary, hasta noviembre de 2025, según informes de National Geographic.

Estas pistas se caracterizan por su ubicación en altitudes elevadas: Calgary a 1,045 metros y Salt Lake City a 1,425 metros sobre el nivel del mar. La altitud favorece la reducción de la resistencia del aire, facilitando mayores velocidades a los patinadores, un factor considerado fundamental en su rendimiento. Además, el diseño y mantenimiento de las pistas cumplen con rigurosos estándares técnicos, que incluyen la precisión en la temperatura del hielo, la pureza del agua y la regulación de la humedad ambiente.

Expertos en ingeniería deportiva explican que la menor densidad del aire en altitudes elevadas resulta en menos resistencia, permitiendo que los deportistas alcancen velocidades superiores. Mark Messer, responsable del hielo en múltiples Juegos Olímpicos y fabricante de hielo en Salt Lake City, afirma que “cuanto más arriba, más delgado es el aire”. Sin embargo, la calidad y fricción del hielo siguen siendo elementos decisivos. Edward Lozowski, físico especializado en fricción del hielo, señala que un hielo con bajo nivel de fricción es ideal para maximizar la velocidad, aunque necesita un equilibrio cuidadoso, ya que demasiada suavidad puede reducir el agarre necesario para maniobras controladas.

Para ello, los técnicos ajustan la temperatura del hielo entre -8 y -9°C y controlan la humedad y condiciones ambientales con sistemas avanzados de refrigeración y aire acondicionado. La composición del agua, incluyendo pequeñas impurezas, también influye en la estructura del hielo, y se busca mantener una superficie firme y uniforme. Lozowski explica que, en la superficie del hielo, una capa microscópica de agua, creada por la presión de las cuchillas y el calor generado por la fricción, permite a los patinadores deslizarse con mayor eficacia.

En el aspecto tecnológico, los patines diseñados específicamente para velocidad presentan cuchillas largas y planas que reducen la fricción, favoreciendo velocidades elevadas aunque dificultan la maniobrabilidad en curvas cerradas. Los avances en materiales deportivos y herramientas personalizadas podrían definir el futuro del deporte, siempre respetando las regulaciones internacionales.

Por su parte, responsables de la construcción de pistas enfatizan que su labor es proporcionar un entorno neutral, estable y justo, donde los atletas puedan demostrar su máximo rendimiento. Aunque la infraestructura y los equipamientos avanzados son fundamentales, el factor determinante sigue siendo la capacidad, técnica y dedicación de los patinadores para romper récords en condiciones óptimas, gracias a una ciencia aplicada meticulosamente en cada pista.

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