¿Alguna vez viste un auto con un permiso en el parabrisas y te preguntaste qué es? La realidad revela una práctica extendida y peligrosa: permisos digitales que prometen circular sin placas de manera 'legal', pero que esconden mucho más que una simple autorización.
Un ejemplo claro es un Audi plateado, modelo 2014, que circulaba sin placas en Guerrero, con un permiso pegado en el parabrisas. Lo sorprendente no es solo el hecho, sino que ese documento, expedido por el Ayuntamiento de Huitzuco de los Figueroa, costó apenas 100 pesos y fue obtenido sin siquiera llegar al municipio. El documento lleva firma del presidente municipal, Eder Nájera, y de la directora de Tránsito, Elsa López Mora, además de código QR y folio, y aunque en plataformas oficiales aparece como vencido desde diciembre pasado, en redes sociales se promociona como válido y muy fácil de obtener.
¿Pero cómo funciona esta red? La respuesta está en un mercado digital masificado: diversos intermediarios, gestores o 'coyotes' tienen acceso a los sistemas de tránsito de municipios en Guerrero y ofrecen permisos en Facebook Marketplace, WhatsApp o Mercado Libre en cuestión de minutos. Solo necesitas enviar datos del vehículo, pago en línea, y en unos minutos recibes en tu correo un archivo PDF con sello oficial, QR y toda la apariencia de un documento legítimo.
El truco es tan simple como enviar la información del vehículo (marca, modelo, color, número de serie y motor), pagar con transferencia bancaria o en Oxxo y recibir el permiso en formato digital. Desde permisos en Guerrero (como en Copalillo, Huitzuco o Tlapa) por solo 100 pesos, hasta permisos de Ciudad de México o Estado de México por 180 pesos, con vigencia de 30 días y supuesta validez en toda la república.
Pero hay más: promesas de evitar el corralón, la posibilidad de pagar por permisos de carga con vigencias de hasta seis meses y hasta la compra de licencias de conducir o facturas de compra de motocicletas, todo en línea y sin filas. Todo esto, en un esquema donde el permiso llega en PDF, con sello y QR que, al escanearse en un retén, muestra que está vigente. Sin embargo, la realidad es que si la autoridad conoce la normativa, el permiso puede ser solo un paliativo, y en el peor de los casos, un papel que lleva a la preventiva o multa.
El negocio está en auge, sobre todo en municipios con baja recaudación en Guerrero, como Alcozauca, Malinaltepec, Huitzuco o Copalillo. La base legal se sustenta en la autonomía municipal, reconocida en la Constitución, y en la 'fe pública' que obliga a reconocer actos oficiales entre estados. La Ley de Transporte en Guerrero permite a los municipios emitir permisos temporales sin verificar residencia o vehículo, lo que ha generado un mercado digitalizado y consolidado.
¿El resultado? Un sistema manipulado desde dentro, donde un folio vencido puede seguir vigente en la plataforma oficial, y donde la legitimidad de un permiso para circular con placa de papel se cuestiona más que nunca. La Suprema Corte de Justicia de la Nación en 2022 afirmó que los municipios tienen facultad para emitir permisos provisionales, dejando abierta la puerta a estos mercados negros.
Mientras tanto, en Guerrero, la gobernadora Evelyn Salgado anunció en su momento la intención de regular estos permisos y reducir el robo de vehículos, pero la realidad muestra que la práctica continúa y solo se ha digitalizado.
¿Y qué pasa en la práctica? Los conductores compran permisos digitales por 100 o 180 pesos, que prometen 30 días de circulación válida en toda la república, pero un simple control policial puede abrir otra historia: si el oficial conoce que ese documento no está legalmente respaldado, el conductor puede terminar en el corralón o en problemas mayores.
Este mercado no solo afecta a los particulares que quieren ahorrar en multas y papeleos. También se ha extendido al mundo de las motocicletas, donde muchos prefieren el permiso provisional para evitar pagar tenencias y refrendos, sin entender que cuando quieran emplacar definitivamente, deberán pagar todo de golpe.
¿En conclusión? Lo que parece un ahorro barato y una solución rápida, en realidad es una ilusión. Un permiso que puede funcionar como un paliativo pero que, con un control adecuado, puede terminar en multas, retenes o problemas legales.
¿Quieres circular en la Ciudad de México o Estado de México? Solo pagan 180 pesos por un permiso válido en toda la república. ¿Prefieres la opción low cost de Guerrero? Solo 100 pesos por 30 días, con la misma promesa de validez nacional. Pero cuidado: esa 'legalidad' en línea puede no ser más que una fachada para evadir obligaciones fiscales, pagar menos en tenencias o simplemente evitar verificaciones.
Desde permisos provisionales hasta licencias y facturas clandestinas, en esta tienda digital todo es posible: solo envía datos, paga y recibe tu documento en PDF. Pero si un día te detienen con uno de estos permisos, recuerda una cosa: su validez no te exime de las obligaciones fiscales, y si la autoridad sabe o detecta que es un documento irregular, podrías terminar en problemas de verdad.