La participación de empresas chinas en la minería de cobre en Perú ha transformado significativamente el mapa productivo del sector en la última década. Para finales de 2025, una compañía de capital chino, Las Bambas, controlada por MMG Limited y vinculada a China Minmetals Corporation, se convertirá en la principal productora de cobre en el país. Según datos del Gobierno peruano, Las Bambas produjo 379,085 toneladas métricas finas (TMF) de cobre entre enero y noviembre de 2025, superando a Southern Peru Copper, Antamina y Cerro Verde. La presencia de China en Perú comenzó en 1992 con la adquisición de yacimientos de hierro en Marcona por Shougang Hierro Perú, y desde entonces ha expandido sus inversiones en el sector. Destacan proyectos como Toromocho, iniciado en 2014 por Chinalco, y Las Bambas, que inició operaciones en 2016. La producción de Chinalco creció de 70,262 TMF en 2014 a 220,998 TMF en 2025, con una tasa de crecimiento anual del 7.3%. Por su parte, Las Bambas, que inició en 2016 con 329,368 TMF, alcanzó los 379,085 TMF en 2025, con un crecimiento del 15.1%. Desde 2014, la producción conjunta de estas empresas chinas en Perú creció un 754%, casi diez veces más que el incremento total del cobre nacional, que fue del 82%. Además, su tasa de crecimiento anual del 20.7% supera notablemente el 5.6% del crecimiento nacional. Como resultado, China podría escalar al tercer lugar mundial en producción de cobre para 2025, desplazando a Perú, que actualmente es el segundo mayor productor mundial —aunque perdió esa posición en 2023 ante la República Democrática del Congo—. Para 2024, Perú produjo cerca de 2.5 millones de TMF, casi el doble en una década, en un mercado que también ha visto un aumento en los precios internacionales del cobre, de 2.92 a 4.05 dólares por libra en 2025. Sin embargo, la concentración de la producción minera en empresas chinas ha generado preocupaciones en Perú. La mayoría de la minería es exportada en concentrados, con solo una refinería en Ilo, lo que limita el valor agregado y la soberanía del país, pues grandes concentrados son enviados directamente a China, donde se recuperan recursos valiosos sin que Perú reciba beneficios proporcionales ni control sobre estos procesos. Expertos señalan que esta dinámica favorece a intereses extranjeros y afecta la renta minera, en un contexto donde la regulación y fiscalización son insuficientes. La presencia de China en el sector responde a una estrategia estatal del gobierno chino, donde empresas como China Minmetals y Chinalco actúan alineadas con objetivos geopolíticos, controlados por órganos como la SASAC, que supervisa sus operaciones. La tendencia refuerza la influencia de China en la economía peruana y en la estructura del mercado global de cobre, configurando un escenario en el cual las empresas chinas lideran el sector en Perú y modifican la dinámica de poder en la región.