El ministro de Exteriores de China, Wang Yi, advirtió este sábado sobre el riesgo de una confrontación directa con Estados Unidos si Washington respalda intentos de dividir China a través de Taiwán. Durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, Wang reiteró que la política de una sola China es un principio irrevocable y alertó que una acción estadounidense que incurriera en sabotear la integridad territorial del país podría considerarse una amenaza que cruce la llamada 'línea roja' de Pekín.
Wang enfatizó que el gobierno de Xi Jinping mantiene un compromiso firme con la unidad nacional e indicó que China no aceptará que Taiwán sea utilizado como un instrumento para presionar o dividir la nación. El funcionario indicó que, aunque China prefiere una relación constructiva y pragmática con EE. UU., está preparada para responder a cualquier riesgo que amenace su integridad.
El canciller chino también resaltó la dependencia de Taiwán en Estados Unidos, principal proveedor de armas a la isla, señalando que en caso de un conflicto militar, las autoridades taiwanesas dependerían en gran medida del respaldo estadounidense.
Por otra parte, las tensiones se extendieron a las relaciones con Japón, tras las advertencias de Wang Yi a la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi. El diplomático acusó a Tokio de promover una peligrosa deriva militarista, alertando sobre el riesgo de revivir el militarismo, en referencia a los homenajes en Japón a figuras relacionadas con crímenes de guerra y las recientes declaraciones sobre Taiwán.
Wang instó a Japón a aprender de la historia y evitar que fuerzas ultranacionalistas influyan en su política exterior, especialmente respecto a Taiwán, advirtiendo que una política agresiva podría resultar en una derrota rápida y devastadora, en alusión a la invasión japonesa durante la Segunda Guerra Mundial.
Además, comparó la postura japonesa con la de Alemania, destacando que Berlín asumió plenamente su responsabilidad histórica tras la Segunda Guerra Mundial y aprobó leyes contra el discurso militarista, algo que, en su opinión, Tokio aún no ha hecho.
Las recientes declaraciones de Takaichi sobre una posible reacción militar de Japón ante una intervención china en Taiwán provocaron tensión regional y fueron interpretadas por China como una alineación con las estrategias estadounidenses en Asia, lo que llevó a Pekín a exigir disculpas oficiales.
En el diálogo, Wang Yi recordó las lecciones de la historia en un contexto donde el escenario político japonés parece estar inclinándose hacia una postura más confrontacional, en un momento en que Japón busca modificar su Constitución pacifista con el fin de flexibilizar las restricciones a sus fuerzas armadas, rompiendo con la política de neutralidad establecida desde fin de la Segunda Guerra Mundial.