El candidato presidencial César Acuña anunció durante un mitin en Ventanilla, Callao, su intención de incrementar de manera progresiva el sueldo mínimo vital hasta alcanzar un monto de S/ 2,000 al finalizar un eventual mandato suyo, en el marco de su campaña hacia las elecciones generales del 2026. La propuesta contempla una escala de aumentos que se implementarán durante los próximos cinco años, con el objetivo de llegar a ese monto mínimo para el cierre de su gestión.
Además, Acuña propuso acciones en materia social y económica, incluyendo la creación de un seguro para mototaxistas como medida de seguridad ciudadana, así como el fortalecimiento del primer nivel de atención en salud y reformas en el sistema educativo. También anunció la creación de una cuenta de ahorro de S/ 1,000 para cada recién nacido, administrada por entidades especializadas hasta la jubilación.
En su plan, el candidato destacó la necesidad de impulsar la educación mediante mayor inversión en universidades e institutos públicos, con un énfasis en ofrecer oportunidades para los jóvenes. En el ámbito social, propuso el Bono Joven para facilitar el acceso a la vivienda y un programa integral para niños con discapacidad. Asimismo, mencionó el impulso a infraestructura para reducir las desigualdades regionales.
El último aumento oficial de la Remuneración Mínima Vital (RMV) en Perú fue anunciado por la presidenta Dina Ercilia Boluarte a finales de diciembre de 2024, elevando el salario mínimo de S/ 1,025 a S/ 1,130 a partir del 1 de enero de 2025 — un incremento de S/ 105. Este ajuste fue el primero desde mayo de 2022, cuando la RMV pasó de S/ 930 a S/ 1,025 tras años sin cambios, en medio de debates sobre la situación económica y las condiciones del mercado laboral.
Los cambios en el salario mínimo en el país generalmente responden a análisis sobre la inflación, la evolución de la canasta básica familiar, y la capacidad de las empresas para afrontar mayores costos laborales. El gobierno justificó el reciente aumento como una medida responsable para proteger el poder adquisitivo de los trabajadores, en un contexto donde las aspiraciones salariales de los trabajadores peruanos, según el índice de Bumeran, alcanzan los S/ 3,314 en septiembre, aunque la remuneración promedio en Lima Metropolitana en el mismo período fue de S/ 2,294, lo que representa un ingreso real reducido tras descontar la inflación.
Las cifras oficiales del INEI muestran que el ingreso promedio mensual en Lima durante el trimestre julio-septiembre de 2025 fue cercano a S/ 2,264, claramente por debajo de las expectativas salariales y con la remuneración mínima ubicada entre las más bajas de la región, según datos de Statista.