Carmine Galante, jefe mafioso de Nueva York, muere traicionado en un ataque en Brooklyn

20/02/2026 23:31 | 3 min de lectura

Carmine Galante, jefe mafioso de Nueva York, muere traicionado en un ataque en Brooklyn

Carmine Galante, uno de los líderes más sanguinarios de la mafia en Nueva York, fue asesinado el 12 de julio de 1979 en un ataque organizado en Brooklyn. Conocido por su influencia en el crimen organizado y por su implacable carácter, Galante murió a los 69 años en el restaurante Joe and Mary, en una emboscada que terminó con su vida en medio de un almuerzo. La ejecución, perpetrada por sicarios enmascarados armados con escopetas y pistolas, fue resultado de una larga historia de ambiciones, traiciones y luchas internas que marcaron su trayectoria delictiva.

Nacido en 1910 en East Harlem, Nueva York, de padres sicilianos, Galante inició su vida criminal a los diez años, ingresando en reformatorios y formando pandillas juveniles. Su vinculación con la mafia se consolidó en los años 20, y a lo largo de las décadas fue responsable de múltiples delitos, incluyendo asesinatos, narcotráfico y extorsión. Después de cumplir varias condenas y de participar en la controvertida ejecución de Carlo Tresca en 1943, ascendió rápidamente en la estructura mafiosa.

Durante los años 50, Galante fue pieza clave en la expansión del negocio de drogas en Estados Unidos, liderando operaciones de heroína desde la llamada French Connection en Canadá. En 1956, fue deportado a Canadá, y posteriormente, en 1957, se unió a la familia Bonanno, donde se convirtió en consigliere y mano derecha de Joseph Bonanno.

Su ambición desmedida y su control sobre la distribución de narcóticos generaron conflictos internos en la mafia, particularmente con Carlo Gambino, rival que terminó con la muerte de Gambino en 1976. Tras su liberación en 1974, Galante aspira a consolidar su poder como jefe de la mafia neoyorquina, enfrentándose a las disputas internas y a la desconfianza de la Comisión, organismo que dirigía las ejecuciones y la toma de decisiones.

El asesinato en el restaurante Brooklyn fue planificado por la misma Comisión mafiosa, motivada por las disputas sobre la distribución de ganancias del tráfico de drogas y por la creciente influencia de Galante, considerado un peligro para la unidad y el control de las familias mafiosas. La traición, ejecutada por sicarios enmascarados, con la complicidad de antiguos aliados que terminaron en muerte, fue símbolo de la brutalidad de las guerras internas en el crimen organizado.

La escena del crimen quedó registrada en fotografía: Galante, con un cigarro en la boca, bañado en sangre, falleció instantáneamente, reflejando la intensidad y la violencia de la lucha por el poder en la mafia estadounidense. La mirada de los mafiosos, especialmente la de Galante, fue descrita por un detective como "ojos malos", un recordatorio del carácter despiadado que caracterizaba a estos líderes.

Los que traicionaron a Galante sufrieron destinos distintos: Bonventre fue asesinado en 1984, descuartizado al interior de tambores en un acto de venganza mafiosa, mientras que Amato, condenado en 2006 por múltiples homicidios, permanece en prisión perpetua. La muerte de Galante fue decidida en una reunión clandestina en Florida, simbolizando la vigencia y el poder absoluto de la Comisión, que operaba como un tribunal de justicia mafioso.

A pesar de su ignorancia por la literatura clásica, la ejecución de Galante se convirtió en un símbolo de la ley del silencio y la traición al interior de la mafia. La rápida y calculada acción de sus enemigos reflejó las violentas costumbres del crimen organizado en Nueva York y la naturaleza impasible del control mafioso, donde la lealtad se paga con la vida y la traición con el olvido definitivo.

Tags:
zinacantepec