La Cancillería peruana oficializó la liberación del ciudadano peruano Arturo Gal’lino Rullier, quien estuvo secuestrado en Venezuela desde noviembre de 2025, y su traslado fuera del país, en medio de un proceso de liberaciones masivas tras el cambio político en Venezuela. La excarcelación ocurrió el 30 de enero de 2026 y se realizó en un contexto de presión internacional y gestiones diplomáticas lideradas por la embajada de Brasil, en coordinación con Estados Unidos y el Perú.
Rullier fue arrestado el 29 de noviembre de 2025 en su domicilio en Isla Margarita y posteriormente trasladado a la prisión Rodeo I en Caracas. La noticia de su caso trascendió mediante una notificación de una amiga, lo que activó una operación diplomática coordinada por la embajada peruana en Brasilia y la cancillería del país. La embajada de Estados Unidos en Bogotá facilitó su traslado a Puerto Rico, bajo protección consular estadounidense. La Cancillería peruana expresó su agradecimiento por la colaboración internacional y reafirmó su compromiso de proteger a sus nacionales en el exterior.
Además de Rullier, en días recientes otros dos ciudadanos peruanos, Ricardo Meléndez y Arturo Paredes, recuperaron su libertad en Venezuela durante este proceso de liberaciones, que también incluye a Marianela Chung, esposa de Paredes, quien permanece detenida en la cárcel La Crisálida. La embajada de Brasil representa los intereses peruanos en Venezuela, mientras que Estados Unidos continúa colaborando con traslados y protección consular.
El Ministerio de Relaciones Exteriores reitera su compromiso de mantener abiertas todas las vías diplomáticas y consulares para lograr la libertad de quienes aún permanecen en detención, además de asistir a sus familias. Entre los liberados figura Marco Antonio Madrid, quien destacó en entrevista con la agencia EFE que su caso no fue un presunto acto de presos políticos, sino una extorsión por parte del régimen venezolano. Madrid, quien fue liberado en enero tras más de un año en Rodeo I, afirmó que en la cárcel se encontró con personas de más de 35 nacionalidades y presenció abusos y detenciones arbitrarias.
Madrid manifestó que, aunque ahora se siente en libertad, mantiene una preocupación constante por los compatriotas y extranjeros que aún permanecen en prisión. La reciente ola de liberaciones refleja la complejidad del escenario en Venezuela y la necesidad de esfuerzos internacionales continuos para garantizar los derechos humanos y la devolución segura de los detenidos.