La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) decidió paralizar la licitación para la construcción de la Torre de la Esperanza en el Hospital Nacional de Niños (HNN), con el fin de replantear el proyecto y agregar obras adicionales que permitan atender los graves problemas de infraestructura y capacidad del centro médico. La institución estableció un plazo de seis meses para lanzar un nuevo proceso de contratación que incluya estas mejoras.
Este acuerdo, adoptado en la sesión del 22 de enero, contempla una transformación profunda del proyecto original. Además de la Torre de Cuidados Críticos, se incorporará una Torre de Hospitalización junto con servicios complementarios, con el objetivo de solucionar filtraciones, daños en tuberías y limitaciones en los servicios médicos, condiciones que afectan al hospital desde 1997, según informó el medio costarricense La Nación.
El director del HNN, Carlos Jiménez Herrera, había alertado previamente a la Junta Directiva sobre problemas estructurales, falta de capacidad instalada y déficit de personal, documentando en informes oficiales que estos daños han provocado inundaciones en áreas críticas como Nutrición y Archivo, siendo una amenaza incluso para algunos quirófanos del edificio inaugurado en 1962.
El proceso de licitación, iniciado en mayo de 2024 con un presupuesto de 80 millones de dólares, fue declarado oficialmente fracasado en la plataforma de compras públicas del país, Sicop, debido a que el alcance ampliado del proyecto impide evaluar y comparar las propuestas existentes. El análisis técnico de la Dirección de Arquitectura e Ingeniería indicó que las modificaciones necesarias alteran la naturaleza del contrato, generando riesgos legales y financieros para la CCSS si se continúa con el procedimiento original.
La Gerencia Financiera tiene un plazo de un mes para determinar la fuente de financiamiento adicional, considerando los recursos extras necesarios para las nuevas obras. Los problemas de infraestructura en el hospital son graves: fue construido sobre terreno fangoso, con una quebrada debajo, y presenta filtraciones, daños en tuberías y limitaciones en los servicios médicos, incluso afectando los quirófanos. Estas condiciones dificultan la atención y el mantenimiento continuo.
Asimismo, la capacidad instalada del hospital, diseñada para atender siete subespecialidades, ahora maneja 14, lo que ha causado largas listas de espera, especialmente en ortopedia, donde hay 1.400 pacientes en espera, reflejando un sistema colapsado.
El desarrollo de la Torre de la Esperanza ha estado marcado por recursos legales. La constructora nacional Van der Laat y Jiménez S.A. interpuso dos apelaciones ante la Contraloría General de la República, que anuló la adjudicación inicial a Estructuras S.A. y revocó la readjudicación al consorcio EDICA HNN. La Contraloría determinó incumplimientos en requisitos financieros y que la CCSS excluyó indebidamente la oferta de Van der Laat y Jiménez S.A. La institución decidió, en consecuencia, definir un nuevo diseño y suspender el proceso licitatorio, sin que ello haya sido resultado de una resolución oficial del órgano contralor. La CCSS ahora trabaja en definir el financiamiento y los nuevos términos para el proceso de contratación que atienda las necesidades emergentes del hospital pediátrico.