La borrasca Oriana comenzó a remitir en la Península Ibérica, pero 11 comunidades autónomas continúan bajo alerta debido a persistentes vientos fuertes y oleaje, según informó la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Aunque las condiciones climatológicas mejoran progresivamente, los riesgos asociados a estos fenómenos mantienen elevados niveles de vigilancia, especialmente en zonas costeras y del noreste del país. Las temperaturas máximas experimentarán un aumento generalizado en la península, Ceuta y Melilla, exceptuando los litorales de Cataluña, donde podrían descender ligeramente. En contraste, regiones como el alto Ebro, el Cantábrico oriental, áreas interiores del sureste peninsular e islas, mostrarán incrementos notables en las temperaturas. Durante las últimas horas, Baleares y Cataluña han sido especialmente afectadas por oleaje intenso, con olas de hasta 12 metros en algunos puntos de Menorca, lo que llevó a reforzar las recomendaciones de precaución. Además, este domingo, comunidades como Andalucía, Galicia, Comunidad Valenciana, Melilla y todas las islas Canarias mantienen avisos amarillos por peligros costeros, debido a olas significativas. La noche del sábado se registraron rachas de viento huracanado superiores a 120 km/h, y para este día se prevén máximas de aproximadamente 80 km/h. Por niveles de riesgo, Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Murcia y la Comunidad Valenciana operan con avisos amarillos tanto por viento como por otros fenómenos asociados a la borrasca. Aunque la influencia de Oriana disminuirá en gran parte del país, algunas zonas continuarán registrando precipitaciones. La provincia de A Coruña, por ejemplo, mantiene alertas amarillas por lluvias con pronósticos de hasta 40 litros por metro cuadrado en 12 horas, además del riesgo de aludes en zonas montañosas como los Pirineos y el Valle de Arán. Las condiciones meteorológicas adversas han provocado alteraciones en la red vial, con la Dirección General de Tráfico (DGT) informando que, a las 6:00 horas, 136 carreteras en red secundaria y nacional estaban afectadas por lluvias, nieve o hielo. De estas, 67 estaban parcialmente cerradas por inundaciones y 18 por acumulación de nieve. Andalucía lidera con mayor número de incidencias, especialmente en Cádiz, Córdoba y Granada, con 43 vías cortadas parcialmente. Destacan tramos como la N-110 en Soria, interrumpida por inundaciones, y rutas heladas en varias comunidades, incluyendo Almería, Huesca y Navarra. Además, 21 caminos requieren el uso obligatorio de cadenas o neumáticos de invierno, mientras que en otros se prohíbe la circulación de camiones o se recomienda extrema precaución. La N-260, entre Noales y Bisaurr, es un ejemplo de estas restricciones. La recuperación meteorológica continuará en los próximos días, aunque la presencia de fenómenos adversos aún requiere atención en distintas regiones del país.