La Municipalidad de Barranco anunció el fortalecimiento de los controles de acceso y aforo en sus playas tras el cierre temporal de Agua Dulce en Chorrillos este domingo 15 de febrero. La medida busca prevenir concentraciones excesivas de bañistas y garantizar la seguridad pública en las zonas costeras del distrito. La decisión se tomó debido a la acumulación de residuos y preocupaciones sanitarias, ante la imposibilidad de ingresar a Agua Dulce, que ha provocado un desplazamiento de visitantes hacia playas como Yuyos y Sombrillas.
Desde primeras horas, las autoridades municipales implementaron controles de aforo y medidas de seguridad. Policías, personal de serenazgo, fiscalizadores y brigadas de limpieza patrullaron las principales áreas de playa, con especial énfasis en la Bajada de Baños, donde el tránsito peatonal se dirigirá en sentido único hacia la ciudad a partir de las 4:00 p.m. El objetivo es evitar aglomeraciones, mantener el orden y proteger la salud de residentes y turistas.
Estas acciones se incluyen en una coordinación interinstitucional con la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), EMAPE, la Gerencia de Gestión del Riesgo de Desastres de la Municipalidad Metropolitana de Lima, la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (DICAPI) y la Gerencia de Movilidad Urbana de Lima. La colaboración busca gestionar eficientemente el tránsito y reforzar la seguridad marítima en la zona.
Asimismo, la municipalidad recordó a los usuarios las restricciones establecidas en la ordenanza 071-MDB, que prohíben el consumo de bebidas alcohólicas, ingesta de alimentos, armado de campamentos, ingreso de mascotas y comercio ambulante, con el fin de mantener condiciones sanitarias y el orden público durante la temporada de verano.
Personal de limpieza intensificará sus recorridos para recoger residuos, mientras que fiscalizadores y agentes de serenazgo velarán por el cumplimiento de las normativas y la seguridad de los asistentes.
Las autoridades hicieron un llamado a la responsabilidad ciudadana y a la colaboración de vecinos y visitantes, resaltando que acatar las disposiciones facilitará una jornada segura y ordenada en las playas. El comunicado subrayó que "el compromiso y la responsabilidad de todos son fundamentales para evitar riesgos y garantizar una buena convivencia".
Por su parte, la Defensoría del Pueblo expresó su rechazo al cierre de Agua Dulce ordenado por Chorrillos, recordando que el acceso a las playas es un derecho constitucional. La institución afirmó que la protección ambiental no debe justificar restricciones totales, y que corresponde a los municipios garantizar salubridad y limpieza sin limitar derechos fundamentales. Además, la Defensoría solicitó la elaboración de un plan integral de gestión de residuos y exhortó a aplicar la fuerza pública de manera responsable, enfocado en proteger los derechos ciudadanos y no en restringir el acceso a espacios públicos.