
El Banco de México (Banxico) elevó su proyección de crecimiento para la economía mexicana en 2025 de 0.1 a 0.6 por ciento, pese a la incertidumbre financiera derivada de la política comercial de Estados Unidos y otros factores externos.
Según el banco central, esta revisión al alza se sustenta en un desempeño económico durante el segundo trimestre del año, que superó las expectativas previas.
Banxico indicó en su último informe trimestral de inflación que la economía nacional ha mostrado un comportamiento mejor al estimado, y podría continuar así si los efectos adversos de los cambios en la política económica de Estados Unidos retrasan su impacto.
Para 2026, también aumentó su pronóstico de crecimiento de 0.9 a 1.1 por ciento, aunque advirtió que el entorno externo continúa siendo complejo y presenta riesgos significativos.
Uno de estos riesgos es la política proteccionista de Estados Unidos, que podría afectar la actividad económica en ambos países. La autoridad monetaria puntualizó que cualquier cambio en la política económica de su principal socio comercial puede limitar el crecimiento e introducir afectaciones adicionales, cuya magnitud y duración son inciertas.
En el plano interno, Banxico mantiene que en 2025 la consolidación fiscal seguirá limitando la contribución del gasto público al crecimiento económico.
No obstante, existen factores positivos que podrían impulsar el PIB en los próximos meses. Entre ellos destaca la posibilidad de que una resolución favorable en la política comercial de Estados Unidos reduzca la incertidumbre y estimule la economía regional.
Además, un crecimiento superior al esperado de la economía estadounidense podría aumentar la demanda externa, beneficiando a los exportadores mexicanos.
Banxico resaltó que, bajo las actuales condiciones arancelarias, los exportadores en México podrían aprovechar mejor los beneficios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), logrando mayores volúmenes de comercio preferencial y una ventaja competitiva en algunos sectores frente a países sin este acuerdo.
Asimismo, la reconfiguración global de cadenas productivas, en el marco del T-MEC, podría promover una inversión superior a la prevista inicialmente, estimulando aún más el crecimiento económico.