El Banco Central de Argentina anunció que desarrollará un índice propio de inflación, denominado 'Inflación Subyacente', ante las polémicas generadas por el nuevo índice del INDEC, que aún no ha sido divulgado y sigue generando controversia. Este nuevo indicador, que se basará en la medición de la inflación núcleo eliminando productos estacionales y regulados como carne y alquileres, tendrá un papel clave en la formulación de la política monetaria.
Según explicó el Banco Central en su informe de política monetaria, el índice, denominado IPC-S BCRA, busca ofrecer una medición más estable y sencilla, basada en información pública y fácilmente replicable. Esta herramienta permitirá a la autoridad monetaria monitorear de forma más efectiva la evolución de un subconjunto relevante de precios y determinar si es factible mantener o ajustar la fase 4 del plan monetario.
Durante 2024, las mediciones de inflación mostraron variaciones similares en diferentes índices: el IPC general registró un aumento del 117%, el IPC núcleo del 33,1% interanual, y el índice de inflación subyacente del 28,1%. En diciembre, la inflación mensual fue del 2.8% según el IPC, del 3% en el núcleo, y del 2.1% en el nuevo IPC-S BCRA.
El uso del nuevo índice, que incorpora datos actualizados de la encuesta de gastos de los hogares de 2018 —en contraste con la de 2004 actual—, responde a la necesidad de reflejar cambios en los patrones de consumo. La modificación en la ponderación de bienes y servicios buscaba facilitar una transición más gradual en la desinflación, la cual en 2024 alcanzó una reducción del 31.5%, lejos del 117% de 2024 y del pico cercano al 300% en años previos.
Aunque aún no hay una fecha definida para la divulgación oficial del índice, expertos sugieren que su publicación conjunta con el índice oficial podría evitar suspicacias, y algunos especulan que su revelación podría realizarse cuando la inflación mensual bajara por debajo del 1%. La estrategia busca ofrecer una visión más clara de la inflación subyacente, fundamental para ajustar las políticas de compras de dólares y manejo de la cantidad de dinero en circulación.
El Banco Central continúa con un proceso de remonetización mediante la compra de dólares para estimular la economía, lo cual puede ralentizar el proceso de desaceleración inflacionaria en los próximos meses, en medio de los desafíos de reacomodamiento de precios relativos y la recuperación del poder adquisitivo.