El Gobierno de la Comunidad de Madrid, liderado por Isabel Díaz Ayuso, continúa con su política de privatización de servicios médicos en el Hospital Infanta Leonor, que atiende a aproximadamente 320,000 vecinos de Vallecas. Tras adjudicar anteriormente tratamientos de dolor a la Fundación Hospitalarias y estar en proceso de privatizar pruebas digestivas, ahora se externalizan las resonancias magnéticas abiertas en este centro. El Servicio Madrileño de Salud (Sermas) publicó el 3 de febrero los pliegos para este nuevo contrato, alegando que la infraestructura del hospital no cuenta con recursos humanos ni técnicos suficientes para cubrir la demanda. Actualmente, 457 pacientes esperan una resonancia, con una demora promedio de casi 35 días.
Las resonancias abiertas, menos precisas que las cerradas y que utilizan imanes en platos abiertos, no están contempladas en la cartera de servicios del hospital, que carece de capacidad para realizar este tipo de pruebas ni de centros de referencia para derivarlas. La instalación del hospital, inaugurado en 2008 bajo un modelo de concesión PFI durante el mandato de Esperanza Aguirre, fue financiada por una empresa privada, la cual recupera su inversión mediante un canon que finaliza en 2025. Además de la gestión sanitaria, la concesionaria maneja servicios no asistenciales, como cafetería y lavandería.
En mayo de 2025, la Comunidad de Madrid aprobó un reequilibrio económico del contrato, mediante el cual se pagarán 31.2 millones de euros entre 2028 y 2035 a la empresa Hospital de Vallecas SA, responsable del centro, que realizará mejoras como reformas en servicios de Psiquiatría, nuevas salas de Endoscopías y rehabilitación de vestuarios. Sin embargo, estos cambios no incluyen la adquisición de equipo para resonancias abiertas.
Trabajadores y plataformas vecinales de Vallecas han convocado una concentración para denunciar el plan de privatización, criticando además la privatización de servicios como la unidad de dolor y la falta de radiodiagnóstico en algunos centros de salud del barrio, con derivaciones a negocios que operan bajo contratos vinculados al Partido Popular. La externalización de las resonancias permitirá que el servicio se realice en centros de toda la Comunidad, no exclusivamente en Vallecas, lo que podría implicar desplazamientos mayores para los pacientes. Los equipos utilizados deberán ser fabricados después de 2016 y el contrato contempla la realización de aproximadamente 370 pruebas anuales, con costos que oscilan entre 92 y 135 euros por prueba, acumulando un gasto anual de hasta 188.760 euros con posibles prórrogas.