La construcción del Puente Binacional General José Manuel Arce, que conecta La Hachadura en El Salvador con Pedro de Alvarado en Guatemala, progresa de manera significativa y constituye una pieza clave para la integración y la logística regional, según informó el Ministerio de Obras Públicas (MOP) de El Salvador. La obra, situada sobre el río Paz, busca modernizar la infraestructura fronteriza, potenciar el comercio internacional y mejorar la seguridad y movilidad entre ambos países.
El proyecto contempla la edificación de un puente de concreto presforzado del tipo cajón, con una extensión actual de 173 metros, prevista a aumentar a 300 metros según las últimas estimaciones del MOP. Este diseño lo convertirá en el puente más largo del país sin bases intermedias, permitiendo una mayor resistencia y durabilidad. Además, contará con cuatro carriles de 3.60 metros de ancho, hombros exteriores, aceras de 0.30 metros y sistemas de drenaje para gestionar la escorrentía pluvial, junto con vías de aproximación pavimentadas. La inversión total supera los 30 millones de dólares y forma parte de un préstamo internacional de 144.7 millones de dólares destinado a infraestructura vial en los departamentos de Ahuachapán, Santa Ana y La Libertad.
El proyecto también incluye 1.4 kilómetros de modernización carretera para fortalecer la conexión vial entre ambos países. El presidente Nayib Bukele destacó que esta obra responde a una deuda histórica, ya que el puente actual presenta deterioro y una sección hidráulica estrecha, lo que incrementa el riesgo de daños durante temporadas de lluvias intensas, en las que el río Paz ha llegado a subir hasta seis metros.
Las autoridades salvadoreñas han realizado reparaciones para garantizar la seguridad y continuidad del tránsito, acciones que la Superintendencia de Administración Tributaria de Guatemala ha reconocido. La nueva infraestructura aumentará la resiliencia frente al cambio climático, con una altura mayor al puente anterior, y estará conectada a nuevas instalaciones aduaneras y migratorias. Además, habrá un tramo adicional de dos kilómetros de carretera que funcionará como bypass, facilitando aún más la circulación.
El avance en la construcción ha implicado el traslado de maquinaria al lado guatemalteco, en coordinación con las autoridades de ese país, que también trabajan en la edificación del puente El Jobo, en la frontera Las Chinamas. La cooperación binacional se mantiene activa para cumplir con estándares de seguridad y sostenibilidad en ambas obras.
Asimismo, se llevan a cabo mejoras en el paso fronterizo y se implementarán sistemas modernos para agilizar el comercio y el tránsito de turistas. La intención de ambos gobiernos es consolidar una frontera más segura y eficiente, preparada para afrontar los retos del clima y del comercio global.
El Puente José Manuel Arce simboliza una transformación en la conectividad regional, buscando reducir los riesgos de inundaciones y fortalecer la integración económica en una de las rutas comerciales más dinámicas de Centroamérica, beneficiando aproximadamente a 434,718 personas que utilizan este paso fronterizo.