La Fiscalía General de la Nación judicializó a 12 presuntos integrantes del grupo delincuencial Los Toyotas, tras su captura en operaciones conjuntas con la Policía Nacional, por su presunta participación en delitos de hurto millonario y extorsión en las regiones de Meta y Cundinamarca. Según la investigación de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales, estos individuos se hacían pasar por miembros de las disidencias de las Farc, específicamente de la Segunda Marquetalia, para ingresar a fincas rurales, intimidar a sus residentes y despojarlos de pertenencias, incluyendo vehículos de alta gama.
Las autoridades identificaron que los capturados operaban en municipios como San Carlos de Guaroa, Puerto López, Acacías, Granada, Fuente de Oro, Cubarral, Castilla La Nueva, Villavicencio y Medina. La estrategia de los delincuentes consistía en ingresar con violencia, amenazar con armas y mantener retenidos a los habitantes por largos periodos, exigiéndoles transferencias bancarias y robándoles dinero, joyas y vehículos.
La investigación, que contó con testimonios de fuentes humanas no formales, reveló que estos delincuentes vestían uniformes pixelados similares a los del ejército y armas de fuego diversas. La organización, compuesta por aproximadamente 30 personas, buscaba principalmente robar vehículos de alta gama, algunos de los cuales eran vendidos a estructuras armadas ilegales o desmantelados en talleres clandestinos en Villavicencio, facilitando su comercialización ilícita.
Entre los alias asociados a esta banda delincuencial se encuentran El Guerrillo, El Enano, Robin, Coleador, Chigüiro, Mi Colta, Águila, Hamburguesa, Chavizoy, Cepillo, entre otros. Las acciones del grupo se registraron en fechas como 2 y 16 de abril, 24 y 28 de mayo, 26 de enero y 14 de junio de 2025.
Las capturas se lograron mediante operaciones conjuntas, incluyendo unidades del Gaula. Los 12 detenidos enfrentan cargos por concierto para delinquir agravado, secuestro simple, fabricación y tráfico de armas, hurto calificado y agravado, además de extorsión. Todos los imputados no aceptaron los cargos y permanecen bajo prisión preventiva mientras continúan las investigaciones y el proceso judicial.