Desde el 3 de marzo, los precios de las gasolinas y el diésel han registrado incrementos en países de Centroamérica, como respuesta a la escalada del conflicto en Oriente Medio y su impacto en el mercado petrolero mundial. El aumento, atribuido a la volatilidad generada por ataques en la región y a la caída en inventarios en Estados Unidos, afecta a El Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua y Costa Rica, generando posibles repercusiones en costos de bienes y servicios para los consumidores y los sectores productivos.
En El Salvador, la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas anunció que los precios de referencia por galón se incrementaron en USD 0.05, vigentes hasta el 16 de marzo. La gasolina superior en occidente cuesta USD 3.83, en el centro USD 3.82 y en oriente USD 3.86. La gasolina regular se ubica en USD 3.60, USD 3.59 y USD 3.63, respectivamente, mientras que el diésel se comercializa a USD 3.52, USD 3.51 y USD 3.56 en las mismas zonas. La entidad señaló que estos ajustes responden a la crisis en Medio Oriente, la reducción de inventarios en EE. UU. y mayores costos logísticos internacionales.
Honduras también reportó aumentos en los precios de combustibles, con incrementos de entre 0.13 y 1.34 lempiras hondureñas por galón, motivados por la crisis internacional. El gobierno del país implementó un subsidio de hasta el 50% para mitigar el impacto. En Guatemala, el Ministerio de Energía y Minas anunció alzas de hasta USD 0.13 por galón en gasolina regular, superior y diésel.
En Nicaragua, las autoridades oficiales también han oficializado ajustes en los precios, mientras que el ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica advirtió que, si la escalada del conflicto persiste, podrían aplicarse incrementos adicionales, generando preocupación por posibles repercusiones globales.
Este aumento en los costos de combustibles coincide con un aumento en la tensión en Oriente Medio, donde Irán lanzó drones contra la refinería de Ras Tanura en Arabia Saudita, cerrándola temporalmente. Además, un petrolero sufrió daños estructurales en el Golfo de Omán tras una explosión, generando presiones adicionales en el mercado internacional. Estas acciones provocaron un incremento de hasta 13% en los precios internacionales del crudo en días recientes.
El estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, continúa siendo una zona sensible para el comercio energético global. Cualquier restricción en ese corredor de solo 33 kilómetros de ancho puede provocar reacciones inmediatas en los precios internacionales.
Las autoridades centroamericanas indicaron que los precios de combustibles seguirán sujetos a la evolución de los mercados y la estabilidad en el flujo en el estrecho. La Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas exhortó a la ciudadanía a ajustar su planificación financiera y consultar fuentes oficiales para anticipar posibles incrementos en los costos de energía, que pueden repercutir en todos los sectores económicos de la región.